Amiloidosis cardíaca: la enfermedad que afecta más a mujeres pero se diagnostica tarde por criterios inadecuados

La amiloidosis cardíaca es una enfermedad en la que proteínas anómalas se acumulan en el corazón causando insuficiencia cardíaca. En mujeres, el diagnóstico llega hasta cuatro años más tarde que en hombres porque los criterios médicos actuales no consideran las diferencias anatómicas entre sexos. Aunque existen mejoras diagnósticas, sigue siendo infradiagnosticada, especialmente en este grupo poblacional.
Una enfermedad silenciosa del corazón que afecta principalmente a personas mayores continúa pasando desapercibida en las mujeres colombianas. Se trata de la amiloidosis cardíaca, una condición en la cual proteínas anómalas se depositan gradualmente en el tejido cardíaco, comprometiendo su funcionamiento y causando insuficiencia cardíaca.
Aunque los cardiólogos han mejorado su capacidad para identificar esta enfermedad en los últimos años, las mujeres siguen siendo diagnosticadas mucho más tarde que los hombres. De acuerdo con la Sociedad Interamericana de Cardiología, la culpa la tienen en parte los criterios diagnósticos que no se ajustan a las características del cuerpo femenino. Por ejemplo, se utiliza un grosor de pared del ventrículo izquierdo mayor a 12 milímetros como referencia para sospechar la enfermedad, pero esta medida no toma en cuenta que las mujeres tienen una superficie corporal diferente a la de los hombres.
Existen dos formas principales de esta enfermedad. Una es la amiloidosis por cadenas ligeras de inmunoglobulina, que afecta por igual a ambos sexos. La otra, llamada amiloidosis asociada a la transtiretina, predomina en hombres mayores y representa entre el 70 y el 80 por ciento de todos los casos. Esta forma se caracteriza por un depósito de proteínas insolubles en el corazón que avanza de manera progresiva.
Los médicos deben estar atentos a señales que combinen problemas cardíacos con otros síntomas corporales. En las mujeres, la amiloidosis cardíaca se presenta junto con manifestaciones extracardíacas como síndrome del túnel carpiano o estenosis espinal (estrechamiento de los espacios por donde pasan los nervios en la columna). El electrocardiograma puede revelar fibrilación auricular o alteraciones en el ritmo, mientras que el ecocardiograma y la resonancia magnética cardíaca proporcionan información más detallada sobre el daño en el corazón.
Algo esperanzador es que una vez se logra identificar la enfermedad, el pronóstico de las mujeres es similar al de los hombres a mediano plazo. El tratamiento depende del tipo de amiloidosis. En ambas formas, los diuréticos son medicamentos fundamentales para controlar los síntomas. Para casos leves a moderados, existe un fármaco llamado tafamidis que ha demostrado desacelerar la progresión de la enfermedad cuando se administra de manera temprana.
El desafío ahora está en que los sistemas de salud y los cardiólogos reconozcan que las mujeres pueden presentar esta enfermedad con características diferentes a las descritas en los criterios actuales, para evitar que continúen recibiendo diagnósticos tardíos que retrasen el inicio del tratamiento.
Fuente original: El Tiempo - Salud