Alertas por fraude y violencia en más de la mitad de municipios donde se eligen curules de paz en 2026
La Misión de Observación Electoral advierte que 103 de 168 municipios donde funcionan las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz tienen riesgos de fraude electoral y violencia. El peligro es mayor que en 2022, y se suma la amenaza de lluvias, caída de candidaturas y presencia de grupos armados ilegales. Estas 16 curules, diseñadas en el Acuerdo de Paz para territorios afectados por la guerra, concentran solo 3,2 por ciento de votantes pero pueden elegir 9 por ciento de la Cámara.
La Misión de Observación Electoral lanzó una advertencia contundente sobre las elecciones de 2026: más de la mitad de los municipios donde se elegirán las curules de paz presentan riesgos significativos por la combinación de fraude electoral y violencia. Según el mapa de riesgo que acaba de publicar, 103 de los 168 municipios CITREP están bajo algún nivel de alerta, cifra que refleja un panorama mucho más complicado que el de hace cuatro años.
Lo que preocupa de verdad es que el riesgo extremo creció bastante. En 2022 había 43 municipios en esa categoría, ahora serían 63. Es casi un aumento del 47 por ciento, lo que muestra que la situación se está deteriorando en lugares donde ya de por sí era difícil garantizar elecciones libres. En algunas regiones la cosa es casi crítica: en el sur del Meta y Guaviare, por ejemplo, 10 de 12 municipios tienen algún nivel de riesgo simultáneo de fraude y violencia.
El fenómeno tiene nombre: el 96,4 por ciento de los municipios CITREP enfrenta riesgos asociados con la presencia de grupos armados ilegales. Eso no es estadística menor. Significa que en casi toda la geografía donde funcionan estas circunscripciones hay injerencia de estructuras que pueden presionar a votantes o manipular resultados. Las CITREP, dicho sea de paso, son 16 curules que salieron del Acuerdo de Paz específicamente para territorios golpeados por la guerra, y aunque el número de electores es pequeño (apenas 3,2 por ciento del censo), tienen capacidad para elegir 9 por ciento de la Cámara. Eso es poder político importante en pocas manos.
Pero hay más motivos de preocupación. La MOE también puso en alerta roja tres circunscripciones por la temporada de lluvias que está afectando 161 puestos de votación, y pidió vigilancia para evitar que la entrega de ayuda humanitaria se use con fines de campaña. Además, el número de candidatos bajó drásticamente: pasó de 405 en 2022 a 253 en 2026. Menos oferta electoral en territorios donde la gente ya vota con miedo.
A eso hay que sumarle lo que reportó la Fundación Paz y Reconciliación: encontró 195 candidaturas cuestionadas al Congreso para 2026, incluidas 6 en las curules especiales. Es decir, en varios municipios el problema no es solo que haya violencia, sino que además la calidad de quienes aspiran a representar a la gente está en duda.
La MOE fue clara en sus recomendaciones: pide una comisión nacional de seguimiento electoral específica para las CITREP, con foco en protección de votantes y vigilancia de comportamientos atípicos. No se trata de prometer que todo saldrá perfecto el 8 de marzo de 2026. Se trata de garantizar lo básico: que la gente pueda votar sin presión, que los puestos de votación abran, que los candidatos puedan hacer campaña sin riesgos, y que el resultado final tenga legitimidad.
Fuente original: KienyKe - Portada
