Alemania busca en China un escudo contra los aranceles de Trump y presiona por Ucrania

El canciller alemán Friedrich Merz viajó a Beijing para fortalecer lazos comerciales con China, su principal socio comercial, en medio de la guerra comercial desatada por Donald Trump. Durante la reunión con Xi Jinping, Merz pidió a China que presione a Rusia para terminar la invasión a Ucrania. El encuentro refleja cómo Europa busca nuevos aliados económicos ante las políticas proteccionistas estadounidenses.
Mientras Donald Trump impone aranceles que sacuden el comercio global, Alemania toma una decisión audaz: acercarse a China. El canciller alemán Friedrich Merz llegó a Beijing el miércoles 25 de febrero para reunirse con Xi Jinping en un encuentro cargado de significado político. Aunque Berlín considera a Beijing un rival sistémico, la presión económica de Washington ha obligado a los europeos a buscar nuevos horizontes comerciales.
La visita no es casual. China se convirtió el año pasado en el mayor socio comercial de Alemania, superando a Estados Unidos. Pero la relación comercial es desequilibrada: mientras Alemania importa productos chinos por más de 170 mil millones de euros, sus exportaciones cayeron casi un 10 por ciento. Durante el encuentro, Merz le pidió a Xi Jinping que "haga más justa" esta relación y aumentara sus compras de productos alemanes de alta calidad. El líder chino respondió de manera conciliadora, afirmando que ambos países deben "fortalecer la comunicación estratégica" en un mundo cada vez más turbulento.
Merz llegó acompañado de una delegación de 30 empresas, entre ellas gigantes como Volkswagen y BMW, que sufren la competencia china pero necesitan desesperadamente acceso al mercado asiático. Los acuerdos firmados con el primer ministro chino Li Qiang cubrieron temas específicos como cambio climático y seguridad alimentaria, aunque fueron menos ambiciosos que los tratados que China negoció recientemente con Canadá y Reino Unido.
El telón de fondo de todo esto es Trump. Tanto Alemania como China han sido afectadas por los aranceles unilaterales del presidente estadounidense, aunque de maneras diferentes. Merz reconoció sin rodeos que "los grandes problemas políticos globales ya no pueden abordarse hoy sin la participación de Beijing", una confesión reveladora de cómo ha cambiado el equilibrio de poder global. El canciller alemán también aprovechó para advertir que "no debemos hacernos ilusiones" sobre las ambiciones de China de crear un nuevo orden mundial según sus propias reglas.
Otro tema clave estuvo presente en las conversaciones: Ucrania. Antes de partir hacia Beijing, Merz había indicado que presionaría a China para que inste a su aliado Rusia a poner fin a la guerra. Aunque el portavoz chino Mao Ning expresó que esperan "un acuerdo de paz integral, duradero y vinculante", Beijing mantiene sus relaciones comerciales y diplomáticas con Moscú, argumentando una postura neutral sobre el conflicto. Alemania y toda la Unión Europea han aprobado sanciones contra Rusia, lo que hace que esta diferencia con China sea fundamental.
La visita de Merz es apenas la última de una serie de líderes occidentales que corteja a Beijing en las últimas semanas: el británico Keir Starmer, el francés Emmanuel Macron y el canadiense Mark Carney han hecho lo mismo. Todos buscan lo mismo: explorar nuevas opciones comerciales antes de que Trump imponga más restricciones. El propio Trump viajará a China entre el 31 de marzo y el 2 de abril para reunirse con Xi Jinping, en lo que promete ser una cumbre cargada de tensión y negociaciones comerciales.
Fuente original: France 24 - Europa



