Alcalde de Villa de Leyva entra a la cárcel por pedir coimas para destrabar licencias

Víctor Alfonso Gamboa, alcalde de Villa de Leyva en Boyacá, fue enviado a prisión por presuntamente solicitar una comisión del 20% a cambio de agilizar trámites de licencia ambiental y de construcción para un proyecto inmobiliario avaluado en 6 millones de dólares. Los detalles de cómo distribuiría esa plata entre inspectores y entidades ambientales quedaron grabados en llamadas telefónicas que entregó la Fiscalía. La representante de la empresa inversionista rechazó la propuesta, diciendo que iba contra sus valores.
Víctor Alfonso Gamboa Chaparro, alcalde de Villa de Leyva, pasará los próximos tiempos en una celda. El Juzgado 56 Penal Municipal de Bogotá confirmó que lo envió a prisión mientras avanza la investigación por presuntos actos de corrupción. Los cargos son concusión y prevaricato por acción, delitos que estarían ligados al proyecto de construcción de una mansión en la vereda Sábanas.
Ese proyecto, que tiene un valor de 6 millones de dólares, enfrentaba un trancón administrativo desde 2021. La licencia ambiental y de construcción no avanzaba, y según lo que investigó la Fiscalía, el alcalde encontró una solución: pedir dinero a cambio de destrabar los trámites. El 4 de mayo de 2026, en una llamada telefónica que quedó grabada, Gamboa habló con Victoria Solarte, quien representa a Inversiones San Jacinto de Nelvic S.A.S., la empresa detrás del proyecto.
En esa conversación, el alcalde fue directo: "Yo he hablado con el abogado, le he dado instrucciones a Juan Camilo y quería hacerlo directamente contigo. Son dos inspectores, Control Urbano, Planeación y Corpoboyacá. Lo que nosotros planteamos es que manejáramos un 20% del total del valor de la licencia para poderlo sacar adelante". Lo preocupante es que incluso detalló cómo repartiría esa plata: "Se distribuiría de la siguiente forma: inspectores 5%, Control Urbano 5%, y 10% el tema de Corpoboyacá y Planeación".
Pero aquí viene lo interesante. Solarte, la representante de la empresa, se lo pensó una noche y al día siguiente dejó clara su posición. "Definitivamente, no me siento cómoda, no estoy tranquila, siento que va en contra de mis valores, de lo que me enseñaron mis papás, no quiero que procedamos así", le respondió. El alcalde intentó insistir: "Yo te entiendo perfectamente, pero son demasiadas cosas encima. Lo único que nosotros hemos pretendido hacer es resolver ese problema. No veo otro camino que bregar a ayudar al equipo".
Esas llamadas grabadas terminaron en manos de la Fiscalía y hoy son la prueba clave en este proceso. Lo que comenzó como un intento de acelerar una licencia ambiental se convirtió en un caso que le costó la libertad al alcalde mientras la justicia decide cuál será su suerte.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

