Abelardo de la Espriella llega a San Andrés para defender a Hawkins mientras pesan acusaciones de peculado

El reconocido abogado Abelardo de la Espriella visitó San Andrés para representar al exgobernador Everth Hawkins, quien enfrenta investigaciones por irregularidades en su administración. Los cargos incluyen contratos cuestionables durante la pandemia, una inhabilitación de 13 años impuesta por la Procuraduría y presuntos desvíos de fondos en proyectos de turismo y regalías. La visita del abogado, acompañada de un acto público, contrasta con la realidad de los expedientes judiciales que pesan sobre Hawkins.
La llegada del abogado Abelardo de la Espriella a San Andrés para defender al exgobernador Everth Hawkins generó expectativa en la isla, pero también plantea interrogantes sobre la realidad legal que enfrenta su cliente. Mientras se montaba un escenario en el puente peatonal para convocar apoyo ciudadano, en los juzgados reposan las pruebas de un desfalco que, según los entes de control, afectó al erario público isleño.
La defensa contratada por Hawkins es de las más caras del país. Eso choca con el mensaje que durante años ha promovido el exgobernador, quien se presentaba como distinto a los políticos tradicionales. Sin embargo, su decisión de contratar uno de los abogados más destacados del poder en Colombia sugiere lo contrario: que se mueve en los mismos círculos que siempre ha criticado.
Los antecedentes en contra son sustanciales. La Procuraduría General de la Nación lo destituyó e inhabilitó por 13 años por detrimento patrimonial, determinando que hubo malgasto de recursos públicos durante su gestión. También fue investigado por contratos de publicidad innecesarios que se firmaron durante la pandemia, en momentos en que la isla enfrentaba crisis sanitarias. La Fiscalía además señaló irregularidades en 16 contratos para inspección turística suscritos cuando las playas estaban cerradas por decreto, lo que fue calificado como una maniobra para desviar fondos. A esto se suman presuntas anomalías en proyectos de educación y vías que involucraron más de ocho mil millones de pesos de regalías, donde habrían incumplido procesos de licitación obligatorios.
El evento en el puente peatonal, donde De la Espriella acompañó a Hawkins, fue visto por algunos habitantes como un intento de construir una imagen de respaldo ciudadano donde hay preguntas sin responder. Los isleños esperan claridad sobre el paradero de recursos que debieron llegar a obras y servicios públicos. Para la comunidad, lo que importa no es el despliegue mediático, sino respuestas concretas sobre contratos cuestionables y obras que quedaron inconclusas.
Fuente original: San Andrés Hoy
