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779 mil colombianos escaparon del hambre grave en 2025, según el Dane

Fuente: El Colombiano - Colombia
779 mil colombianos escaparon del hambre grave en 2025, según el Dane
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El Dane reportó avances significativos en seguridad alimentaria: casi 780 mil personas salieron de la peor condición de hambre en el último año. La inseguridad alimentaria grave bajó del 5% al 3,4%, aunque más de 12 millones de colombianos aún enfrentan algún grado de dificultad para acceder a alimentos. Los datos revelan que las brechas entre zonas rurales y urbanas persisten, y que departamentos como Chocó se encuentran en situación crítica.

Buenas noticias en la batalla contra el hambre en Colombia. El Dane presentó este jueves 21 de mayo los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad de Vida 2025, y los números muestran que casi 780 mil colombianos dejaron de vivir en la peor condición de inseguridad alimentaria durante el año pasado. Es un alivio, pero apenas un respiro en una lucha que sigue siendo urgente.

La directora del Dane, Piedad Urdinola, explicó que el 22,8% de la población total del país, equivalente a más de 12 millones de personas, experimentó algún grado de inseguridad alimentaria el año pasado. Aunque parezca contradictorio, eso representa una mejora: "Esta cifra representa una reducción de 4,7 puntos porcentuales frente al año anterior", señaló. Lo que más sorprende es que el indicador más severo fue el que más mejoró. La inseguridad alimentaria grave bajó del 5% al 3,4%, lo que en términos reales significa que casi 780 mil hogares colombianos lograron salir de una situación donde los adultos dejaban de comer días enteros.

Para medir esto, el Dane usa la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria (FIES), una herramienta diseñada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que hace ocho preguntas a los hogares sobre su acceso a comida en cantidad y calidad. Colombia viene aplicando esta medición desde 2022, lo que permite hacer comparaciones año a año. Agustín Zimmermann, representante de la FAO en Colombia, subrayó que la información "es importante para el país ya que presenta datos a nivel nacional y departamental, insumos clave para la toma de decisiones y la medición de avances de Colombia frente al cumplimiento de los indicadores del ODS 2".

Pero no todas las regiones avanzan al mismo ritmo. En las ciudades principales, la mejora fue más notoria: pasó del 23% en 2024 al 18,1% en 2025. En cambio, en el campo la reducción fue más lenta, bajando de 34,2% a 31,4%. Eso significa que mientras en las ciudades aproximadamente uno de cada cinco hogares enfrenta hambre, en zonas rurales son casi uno de cada tres. A nivel departamental, la geografía del hambre en Colombia sigue siendo brutal. Chocó (56,8%), Sucre (50,1%) y La Guajira (47,8%) están entre los peores, pero hay un caso que enciende las alarmas: en Chocó, la inseguridad alimentaria severa subió de 6,4% a 17,9%, un aumento de 11,5 puntos porcentuales. En el otro extremo, San Andrés logró recuperarse de manera dramática, pasando de 12,3% a apenas 0,6%.

El perfil de quiénes sufren más hambre en Colombia revela desigualdades estructurales que van más allá de lo alimentario. Los hogares encabezados por mujeres tienen una tasa de inseguridad alimentaria del 23,1%, comparado con el 19,4% en los encabezados por hombres. La educación marca una diferencia abismal: en hogares donde el jefe no tiene instrucción, la prevalencia llega al 45,7%, pero donde hay educación superior, baja al 9,1%. Vivir en una casa con deficiencias materiales también importa: hogares con déficit habitacional alcanzan el 35,6% de inseguridad, contra 15,5% en viviendas adecuadas. El régimen de salud también separa: en el subsidiado es del 32,5%, mientras que en el contributivo apenas llega al 8,7%.

Los números confirman lo que muchos ya sabían: el hambre en Colombia no es solo un problema de dinero, sino de oportunidades, educación, calidad de vida y dónde se vive. Los 779 mil que escaparon del hambre grave es un avance real, pero mientras persistan estas brechas, el camino hacia la seguridad alimentaria para todos seguirá siendo largo.

Fuente original: El Colombiano - Colombia

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