455 esmeralderos reciben capacitación para vender sus gemas en el mundo digital
Fedesmeraldas realizó la masterclass "Del origen al ícono" en zonas mineras de Boyacá y Bogotá para que mineros, joyeros y comercializadores aprendan a posicionar la esmeralda colombiana en mercados internacionales. La formación enfatizó que hoy el valor de una gema no depende solo de su pureza, sino también de la historia y narrativa que la respalda. El programa contó con el apoyo de varias instituciones y buscó cerrar la brecha entre la tradición minera y el comercio digital.
En el corazón de los territorios que han enviado las esmeraldas más preciadas del planeta, algo está cambiando. Hace poco, 455 personas vinculadas a la cadena de producción de esmeraldas participaron en la masterclass "Del origen al ícono", una iniciativa de Fedesmeraldas diseñada para que estos actores aprendan a comercializar y contar las historias de sus gemas en el mundo digital.
La gira académica no se quedó en las oficinas de la capital. Llegó hasta San Pablo de Borbur, Muzo y Chivor, municipios históricos donde la esmeralda ha sido parte de la identidad durante generaciones. Después, cerró con dos sesiones en Bogotá, ampliando el alcance a empresarios y actores clave del sector. Mineros con décadas de experiencia, artesanos, talladores, joyeros, comercializadores y exportadores se sentaron a aprender juntos.
El programa abordó una realidad que el sector está asimilando lentamente: que el valor de una esmeralda en el mercado global no depende solo de su pureza o la precisión de su talla. También cuenta mucho la historia que la acompaña y la forma como se posiciona en las plataformas digitales donde compran los clientes internacionales.
Eleonora Morales, referente en moda y lujo colombiano, y Javier Toloza, director del Centro de Desarrollo Tecnológico de la Esmeralda Colombiana, fueron los líderes de esta formación intensiva. Abordaron temas desde la construcción de marca en industrias extractivas hasta la generación de contenidos para redes sociales, pasando por trazabilidad, certificación y respaldos técnicos para mercados internacionales.
Óscar Baquero, presidente de Fedesmeraldas, señaló que "el eje central fue claro: transformar la percepción de la esmeralda en un ícono de valor simbólico, cultural y económico". Reconoció que aunque Colombia es mundialmente famosa por la calidad de sus esmeraldas, especialmente las del cinturón occidental y oriental de Boyacá, todavía hay mucho trabajo por hacer en posicionamiento digital y en lograr que los productores accedan directamente a los consumidores internacionales.
La iniciativa tuvo apoyo del Ministerio de Energía, Aprecol, Asocoesmeral y Acodes. No fue solo una apuesta por mejorar las habilidades en comunicación y ventas, sino por construir una visión de largo plazo donde la reputación, la transparencia y el relato de origen se conviertan en activos que realmente cuenten en la industria del lujo mundial.
Lo interesante fue que la capacitación llegó directamente a donde se extrae la esmeralda. Descentralizar el conocimiento significa que los mineros de toda la vida pudieron compartir experiencias con jóvenes emprendedores que saben de redes sociales y comercio electrónico, integrando el saber ancestral con la ciencia gemológica moderna.
Fuente original: KienyKe - Portada