2025 fue el tercer año más caluroso: una década de temperaturas récord que acelera el cambio climático

El año 2025 consolidó una tendencia alarmante: once años consecutivos de temperaturas extremadamente altas. Los datos muestran que el planeta se acerca peligrosamente al límite de 1,5 °C de calentamiento establecido en el Acuerdo de París. El calor extremo se tradujo en más días de estrés térmico para la población mundial y en incendios forestales sin precedentes que deterioraron la calidad del aire.
El 2025 quedará en los registros como el tercer año más cálido desde que existen mediciones confiables, cerrando una década donde cada año ha superado al anterior en temperaturas extremas. Según datos del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio, que opera los servicios de monitoreo climático para la Comisión Europea, la temperatura global promedio alcanzó los 14,97 °C, superando en 0,59 °C el promedio histórico del periodo 1991-2020.
Aunque el calor del 2025 fue inferior al del 2024, que sigue siendo el año más cálido jamás registrado, los números revelan algo más preocupante: cuando se promedian las temperaturas de los tres últimos años, el planeta ya ha superado por primera vez el umbral de 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales. Este límite, establecido en el Acuerdo de París como punto de referencia crítico para evitar los peores impactos del cambio climático, podría convertirse en algo permanente antes de que termine esta década si continúa el actual ritmo de calentamiento.
Los científicos responsables del informe, que incluye análisis de agencias como la NASA, la NOAA y la Organización Meteorológica Mundial, identifican dos culpables principales: los gases de efecto invernadero que sigue emitiendo la actividad humana y el calentamiento inusual de los océanos. En 2025, aunque las temperaturas oceánicas bajaron comparadas con 2023 y 2024, se mantuvieron en niveles anormalmente altos, influenciadas por condiciones neutrales en el Pacífico ecuatorial.
En lo que toca a la salud de las personas, los números son inquietantes. Durante 2025, la mitad de la superficie terrestre experimentó más días de lo normal con estrés térmico fuerte, definido como sensación térmica de 32 °C o superior. La Organización Mundial de la Salud reconoce este tipo de calor extremo como la principal causa de muertes relacionadas con el clima. Además, el calor combinado con sequías y vientos favoreció incendios forestales masivos en Europa, América del Norte, España y California, cuyos humos deterioraron significativamente la calidad del aire en amplias regiones.
Las zonas polares enviaron señales de alarma particular. La Antártida registró su año más cálido desde que hay mediciones, mientras que el Ártico vivió su segundo año más cálido. En febrero de 2025, la extensión combinada del hielo marino en ambos polos tocó su nivel más bajo en los registros satelitales que comenzaron a finales de los años setenta. Varios meses del año marcaron mínimos históricos en la extensión del hielo ártico.
Frente a estos números, expertos advierten que ya no se trata de si se superará el límite de 1,5 °C de forma permanente, sino de cómo la humanidad gestionará las consecuencias de ello. Carlo Buontempo, director del Servicio de Cambio Climático Copernicus, dejó clara la realidad: la tendencia hacia un clima más cálido es inequívoca. Los científicos subrayan que el seguimiento constante de estos indicadores es clave para que los gobiernos y responsables de políticas comprendan el riesgo real y respondan con medidas efectivas de mitigación y adaptación.
Fuente original: El Tiempo - Vida