Zetaquira, el pueblito boyacense que enamora con aguas termales y café de altura
Zetaquira es un municipio en el suroriente de Boyacá que se ha convertido en destino turístico por sus 32 nacimientos termales de agua dulce, incluyendo la cascada termal más alta de Colombia. Además de sus atractivos naturales para el senderismo, el pueblo destaca por su café de alta calidad cultivado bajo sombra. Con apenas dos horas de Tunja, ofrece una alternativa tranquila para quienes buscan escapar del turismo masivo.
En el corazón del suroriente boyacense, lejos del ajetreo citadino, existe un pueblito que está ganando fama entre los viajeros que buscan algo diferente. Se trata de Zetaquira, ubicado a dos horas de Tunja en el piedemonte de la cordillera Oriental, un lugar donde la naturaleza regala paisajes de película y las aguas termales hacen que uno olvide todos los problemas.
Lo que hace verdaderamente especial a Zetaquira es que concentra 32 nacimientos termales de agua dulce, una riqueza natural que pocos municipios en el país pueden presumir. Entre estos, sobresale la cascada termal más alta de Colombia y la única que existe en Boyacá, ubicada apenas a 20 minutos del pueblo, en la vía al colegio agrícola Libardo Cuervo. Como si fuera poco, también está la cascada de tres temperaturas sobre el río Mueche, un fenómeno que convierte el lugar en un destino casi único para los amantes de la naturaleza.
Para los que disfrutan del senderismo y la historia, Zetaquira ofrece opciones como el cerro de la Virgen del Coro, considerado protector del Valle de Lengupá, y los antiguos caminos Muiscas que rodean la laguna de Tierra Blanca. Estos recorridos permiten conectar con la herencia ancestral del territorio mientras se respira aire puro. La tranquilidad del lugar y la hospitalidad de su gente hacen que muchos visitantes prefieran venir aquí antes que a los destinos turísticos saturados.
Pero hay otro tesoro en Zetaquira que merece igual atención: su café. En fincas rodeadas de vegetación, los caficultores locales producen granos de alta calidad que son reconocidos en Boyacá y en todo el país. El secreto está en el cultivo bajo sombra, utilizando plantas como plátano, cítricos y cacao, lo que le da aromas únicos al producto. Sumado a la altura del terreno, esto produce un café con perfiles diferenciados que no es fácil encontrar en otros lugares.
La historia de Zetaquira es tan antigua como el territorio mismo. En tiempos prehispánicos ya estaba habitado, y cuando llegaron los españoles, los padres dominicos establecieron una capilla bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario. El municipio fue renombrado como San José de la Florida en 1858, pero en 1869 recuperó su nombre indígena. Finalmente, en 1904 fue reconocido oficialmente como municipio. Hoy conserva esa riqueza histórica mientras se proyecta como un destino turístico en alza dentro de Boyacá.
Fuente original: KienyKe - Portada

