Yennys Díaz Berty: la maestra que cultiva el amor por la danza en Riohacha

La coreógrafa y directora de la escuela Curvas Dance llevó al escenario la obra "Alicia en el País de las Maravillas" con más de 40 estudiantes de diferentes edades. Desde 2009, Yennys ha transformado vidas a través de la danza, compartiendo su pasión por este arte con las nuevas generaciones riohacheras. Su trabajo pedagógico y artístico representa el compromiso de creer en los talentos locales y formarlos con disciplina y amor.
En la tarde del 12 de junio, el centro de convenciones Anas Mai de Comfaguajira se convirtió en el escenario de un espectáculo que dejó a muchos emocionados. La escuela Curvas Dance presentó "Alicia en el País de las Maravillas", una adaptación en danza de la clásica historia que reunió a niñas y jóvenes de diferentes edades bajo la dirección de Yennys Díaz Berty. Lo que pudo haber sido un evento más resultó siendo una demostración clara del impacto que puede tener una maestra cuando realmente cree en sus estudiantes.
Yennys no es solo una coreógrafa más en Riohacha. Hace años que trabaja en la formación de bailarinas, pero su proyecto más ambicioso es precisamente Curvas Dance. La escuela nació en 2009 con una sola estudiante, pero hoy cuenta con 42 alumnas. Ese crecimiento no es casualidad: responde a la dedicación de una mujer que ha puesto toda su pasión en enseñar. Como ella misma lo expresa, "la danza es todo aquel sentimiento que puedo expresar a través del movimiento". Su sonrisa al hablar del tema muestra que no son palabras vacías, sino una verdadera convicción.
El camino de Yennys hacia la danza tampoco fue improvisado. Reconoce que su maestro y mentor principal fue Gary Julio Escudero, quien le ayudó a definir el rumbo de su vida artística. Pero también destaca el papel fundamental de su madre: "Mi mamá fue mi mejor dinamizadora. Su apoyo fue más que cualquier palabra. Nunca discriminó la danza como un medio para poder vivir". Esa combinación de buenos mentores y apoyo familiar la llevó a formarse en la Fundación Danza Experimental de La Guajira (FUNDADEG), experiencia que luego volcó en la creación de su propia escuela.
La puesta en escena del 12 de junio no fue simplemente un recital de danza. Tras meses de intensos ensayos, sus estudiantes salieron al escenario con vestuarios confeccionados con cuidado por la diseñadora Carmen Jaraba, listos para transportar al público a través de la magia de "Alicia en el País de las Maravillas". En cada escena, desde los relojes hasta los animales parlanchines, brilló el talento femenino variado que representa la escuela. Los aplausos del público riohachero no fueron de cortesía: fueron la respuesta genuina a ver a las nuevas generaciones conectando con el arte de la danza.
Lo notable de Yennys es que entiende la danza no como simple entretenimiento, sino como una herramienta para el desarrollo humano. Su labor recuerda la importancia de que en ciudades como Riohacha existan espacios donde los jóvenes puedan descubrir y cultivar sus dones. Es el tipo de trabajo que merece ser reconocido y apoyado, porque trasciende la presentación en un escenario: se trata de formar personas con disciplina, creatividad y confianza en sí mismas.
Fuente original: Guajira News



