Washington e Israel apuestan por los kurdos iraníes para presionar al régimen de Teherán

Estados Unidos e Israel estarían preparando a facciones kurdas iraníes para una posible ofensiva terrestre contra el Gobierno de Teherán. Según reportes de medios internacionales, tanto la CIA como el Mossad respaldarían estos grupos. La Agencia Central de Inteligencia estadounidense habría proporcionado armas pequeñas a estos kurdos como parte de operaciones encubiertas destinadas a desestabilizar Irán antes de que escalara el conflicto.
En medio de la tensión creciente entre potencias regionales y globales sobre Irán, una nueva estrategia toma forma en los pasillos del poder estadounidense e israelí: utilizar a las minorías étnicas dentro de Irán como palanca de presión política y militar. Según el medio Axios, facciones kurdas iraníes estarían preparándose para llevar a cabo operaciones terrestres coordinadas que podrían abrir un nuevo frente de conflictividad dentro del país.
Lo particular de esta estrategia es que no operaría de manera espontánea. Detrás de estos movimientos estaría el apoyo directo de dos de las agencias de inteligencia más poderosas del mundo: el Mossad de Israel y la CIA estadounidense. Ambas instituciones buscarían fortalecer a estos grupos para que actúen como un contrapeso interno contra el Gobierno iraní, lo que permitiría aumentar la presión sobre Teherán desde múltiples direcciones simultáneamente.
El New York Times reveló que la CIA ya ha estado proporcionando armas pequeñas a estos grupos kurdos dentro de Irán a través de programas secretos diseñados específicamente para desestabilizar la República Islámica. Estas operaciones habrían comenzado antes de que el conflicto actual alcanzara su intensidad actual. El objetivo declarado sería fomentar levantamientos internos que debiliten el control del Gobierno central sobre su territorio.
Esta aproximación refleja una vieja estrategia geopolítica: el uso de grupos locales como intermediarios para alcanzar objetivos estratégicos sin comprometer directamente a los poderes principales. Para Colombia y otros países latinoamericanos, esta dinámica resulta relevante porque ilustra cómo los grandes jugadores globales intervienen en conflictos regionales lejanos, algo que podría tener repercusiones en la estabilidad internacional y en cómo se resuelven conflictos en otras latitudes.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



