Vuelo de esperanza: Colombia envía ayuda a Venezuela y trae de regreso a 47 compatriotas
Un avión de la Fuerza Aeroespacial despegó desde Colombia llevando medicinas, alimentos y elementos de primera necesidad para los afectados por los terremotos en Venezuela. En el regreso viajará un grupo de 47 colombianos que decidieron retornar al país, con apoyo del Consulado para la verificación de documentos e incluso pasaportes de emergencia para quienes los perdieron en los sismos.
Colombia extendió una mano de solidaridad a Venezuela con un vuelo cargado de ayuda humanitaria que despegó hacia las comunidades golpeadas por los terremotos. No es un gesto menor en estos tiempos: la aeronave de la Fuerza Aeroespacial transporta miles de elementos que harán la diferencia para familias que lo perdieron todo.
En las bodegas del avión viajan medicamentos, bienestarina, carpas, colchonetas, frazadas y kits de aseo personal. Son recursos pensados para quienes quedaron sin techo o enfrentan las consecuencias inmediatas de la emergencia. Una vez se entregue esta carga en el aeropuerto de Maiquetía, la misión toma un giro particularmente emotivo.
El mismo vuelo que lleva esperanza hacia Venezuela trae de regreso a 47 colombianos que decidieron regresar a casa. El Consulado en Caracas ha hecho el trabajo de acompañar todo el proceso: revisar documentos, verificar datos y garantizar que el traslado sea seguro y digno. Para quienes perdieron su documentación entre los escombros, incluso se expedieron pasaportes de emergencia, eliminando obstáculos burocráticos en un momento en que solo importa volver.
Mientras tanto, el equipo de búsqueda y rescate USARCOL1 sigue trabajando entre los escombros de Venezuela, en una carrera contra el tiempo para encontrar sobrevivientes. Es el complemento de esta cadena de solidaridad que Colombia ha tejido en los últimos días.
Quienes quieran sumarse a esta onda de ayuda todavía pueden hacerlo. La Cruz Roja Colombiana tiene habilitada una campaña de donaciones en dinero para seguir apoyando a las familias damnificadas. No hay que esperar a que alguien más lo haga: cada aporte cuenta.
Fuente original: KienyKe - Portada

