Volcán de lodo afecta a más de mil personas en Urabá; cierran vía y suspenden acueducto

Un volcán de lodo hizo erupción en San Juan de Urabá dejando más de mil personas afectadas por el cierre de la única vía de acceso a dos corregimientos y la interrupción temporal del acueducto. Las autoridades confirmaron que no hay heridos ni muertes, aunque continúa la emisión de gases metano y se evalúan riesgos adicionales. El fenómeno geológico, conocido como diapirismo, es relativamente común en la costa Caribe colombiana pero inusual en esta magnitud de impacto.
La tarde del 25 de febrero dejó en vilo a los habitantes de San Juan de Urabá cuando una columna de fuego brotó repentinamente desde el subsuelo en el corregimiento de San Juancito. Lo que parecía una catástrofe resultó ser un fenómeno geológico conocido como diapirismo: lodo y gases presurizados en las profundidades terrestres que buscan salida hacia la superficie, generando esas erupciones de barro que atemoraron a la comunidad.
Aunque la emergencia pasó sin registrar heridos ni víctimas mortales, sus consecuencias práticas golpearon fuerte a la región. El director encargado del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Antioquia, Daniel Galeano Tamayo, explicó que más de mil personas quedaron afectadas, principalmente por el cierre de la vía que comunica la cabecera municipal con los corregimientos de San Juancito y Siete Vueltas. Sin ese acceso, llegaban los alimentos y suministros básicos. También se interrumpió temporalmente el servicio de agua potable como medida preventiva, aunque fue rehabilitado poco después. Tres viviendas cercanas al sitio de la erupción fueron evacuadas por precaución.
El Servicio Geológico Colombiano aclaró que estos volcanes de lodo son estructuras completamente diferentes a los volcanes magmáticos tradicionales y mucho menos peligrosos. De hecho, Colombia cuenta con más de cien volcanes de lodo concentrados en zonas cercanas al Caribe, especialmente entre los departamentos de Atlántico, Córdoba, Sucre, Bolívar y Antioquia. Sin embargo, advirtieron que monitorear cada uno no es viable dado que constantemente surgen nuevas manifestaciones.
Lo que mantiene en alerta a las autoridades es que la emisión de gases metano continúa en la zona. Galeano señaló que "podrían presentarse nuevas erupciones u otros eventos similares", razón por la cual equipos de ingenieros civiles y geólogos del Dagran permanecen en el terreno evaluando el comportamiento del fenómeno. Las recomendaciones son claras: aunque despierte curiosidad, la comunidad debe mantenerse alejada del área para evitar riesgos innecesarios mientras se realizan las evaluaciones técnicas.
Fuente original: El Tiempo - Colombia