Venezuela tiembla de nuevo: otro sismo de 4.9 grados sacude el país tras potentes terremotos del día anterior
Venezuela experimenta una inusual ola de actividad sísmica. Este viernes 26 de junio se registró un nuevo temblor de magnitud 4.9 que afectó ciudades como Maracay, Isla Ratón y La Guaira, apenas un día después de que dos sismos de 7.2 y 7.5 grados sacudieran el país. La región se encuentra en una zona de alta actividad debido al choque constante entre las placas tectónicas del Caribe y Suramericana, y los movimientos fueron lo suficientemente fuertes como para sentirse también en Colombia.
Venezuela sigue viviendo momentos de angustia ante una actividad sísmica fuera de lo común. El viernes 26 de junio un nuevo terremoto de magnitud 4.9 remecio varias zonas del país, agravando la preocupación de sus habitantes que apenas el día anterior habían soportado dos sismos mucho más fuertes.
Este último movimiento tuvo una profundidad menor a 30 kilómetros, lo que lo clasificó como un sismo relativamente superficial. Las ciudades de Maracay, Isla Ratón y La Guaira fueron identificadas como las más cercanas al epicentro, ubicadas a distancias de 58 y 69 kilómetros respectivamente según los reportes preliminares.
Lo que ocurrió el jueves fue aún más crítico. Ese día Venezuela registró dos terremotos consecutivos de gran magnitud: uno de 7.2 grados y otro de 7.5, movimientos que impactaron principalmente a Caracas y La Guaira, dejando a la población en estado de alerta.
Para entender por qué Venezuela está en el ojo de esta tormenta sísmica, el Servicio Geológico Colombiano ofreció una explicación técnica. El país caribeño se ubica justo en el límite entre las placas tectónicas del Caribe y Suramericana. El roce constante entre estas dos placas libera energía de manera permanente, y cuando esa liberación ocurre a poca profundidad y cerca de ciudades densamente pobladas, los efectos pueden ser devastadores.
Lo sorprendente de estos sismos fue que su energía fue tan considerable y su ubicación tan superficial que las ondas sísmicas viajaron a largas distancias. Por eso varios colombianos en regiones cercanas a la frontera también sintieron los movimientos. El Servicio Geológico Colombiano señaló que precisamente esa combinación de gran energía y poca profundidad permitió que la intensidad se propagara de manera efectiva a través de las ondas sísmicas hacia el territorio nacional.
Fuente original: Hora 13 Noticias

