Venezuela suma 3.685 muertos tras el doble terremoto del 24 de junio

Las autoridades venezolanas confirmaron este martes que los dos terremotos que sacudieron el país hace dos semanas dejaron 3.685 fallecidos y casi 17.000 heridos. Los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 impactaron principalmente La Guaira, donde decenas de edificios se derrumbaron. Mientras avanzan labores de recuperación, el país trabaja por reactivar vuelos comerciales en el aeropuerto internacional y recibe apoyo de organismos humanitarios internacionales.
La tragedia que vivió Venezuela hace dos semanas sigue dejando sus cifras más crudas. El martes pasado, las autoridades actualizaron el balance de daños de los dos terremotos que sacudieron el país el 24 de junio: 3.685 personas muertas y cerca de 17.000 heridas. Son números que pesan, que hablan de una emergencia de magnitudes considerables que sigue exigiendo toda la atención del Estado y la solidaridad internacional.
Los sismos tuvieron magnitudes de 7,2 y 7,5, cifras que reflejan la fuerza destructiva de lo que pasó. El estado de La Guaira fue el más azotado. Allí, decenas de edificaciones se vinieron abajo, quedaron reducidas a escombros. Miles de familias perdieron sus hogares de la noche a la mañana y ahora están en la dura tarea de reconstruir sus vidas desde cero.
En medio de esta situación, el país intenta normalizar poco a poco sus operaciones. El Gobierno comunicó que en los próximos días espera reactivar vuelos comerciales en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, que también sufrió daños en la infraestructura. Por ahora funciona de manera limitada, permitiendo solo vuelos humanitarios que son vitales para llevar ayuda a las zonas más golpeadas.
La comunidad internacional no ha dejado solo a Venezuela en esta crisis. El secretario general adjunto de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Tom Fletcher, llegó al país para trabajar conjuntamente con las autoridades en la coordinación de la respuesta internacional frente al desastre. Es un gesto que muestra que, más allá de las fronteras, hay voluntad de ayudar a quienes más lo necesitan en estos momentos.
Fuente original: Seguimiento
