Venezuela reporta 1.450 muertes por doble terremoto en el norte del país
Un doble terremoto que golpeó el norte de Venezuela el pasado miércoles ha dejado un saldo devastador: 1.450 personas fallecidas, 3.150 heridas y más de 12 mil familias sin hogar. La región de La Guaira es la más afectada, con cientos de edificios colapsados y decenas de hospitales dañados. Las autoridades han movilizado miles de rescatistas internacionales y voluntarios para labores de búsqueda y atención de emergencia.
La tragedia que azotó Venezuela el pasado miércoles continúa revelando su magnitud conforme avanzan las labores de rescate. Las autoridades del país vecino reportaron que la cifra de muertos por los dos terremotos alcanza ya las 1.450 personas, mientras que 3.150 ciudadanos resultaron heridos y más de 12 mil familias se quedaron sin vivienda por los movimientos sísmicos.
El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, fue quien entregó estas cifras en los últimos reportes oficiales. Aunque no explicó por qué el número de lesionados bajó respecto a reportes anteriores que hablaban de 3.238 heridos, los nuevos datos muestran la magnitud de la catástrofe que golpeó el norte del territorio.
El daño estructural es considerable. De acuerdo con el balance oficial, 774 edificaciones fueron afectadas o colapsadas, siendo 189 las que sufrieron daños totales. Pero no solo viviendas: 38 hospitales, 44 centros comerciales y más de 1.600 estructuras de distinto tipo resultaron dañadas. Esta situación ha generado una crisis humanitaria compleja, pues los centros médicos, justamente donde más se necesitaban, también fueron golpeados por el terremoto.
La Guaira se perfila como la zona más castigada. Desde allí han sido trasladadas 527 personas hacia hospitales públicos y privados de Caracas para recibir atención especializada, lo que refleja la incapacidad de la infraestructura local para atender la emergencia.
En las tareas de rescate participan 2.624 rescatistas internacionales acompañados por 137 perros entrenados para búsqueda, además de vehículos de apoyo y toneladas de medicinas e insumos médicos. A esto se suma el trabajo de cerca de 7.900 voluntarios locales que se registraron para colaborar en la remoción de escombros.
Reconociendo el impacto psicológico de la catástrofe, las autoridades habilitaron una línea de apoyo psicológico para atender a afectados con síntomas de ansiedad, estrés postraumático y depresión. También pusieron en funcionamiento una plataforma digital para la búsqueda de desaparecidos, pues aún hay ciudadanos cuyo paradero es desconocido y cuyos familiares continúan difundiendo información en redes sociales esperando noticias.
Fuente original: Diario del Norte

