Veeduría denuncia demoras en ambulancias acuáticas tras muerte de madre e hijo en islas de Cartagena
La Veeduría "Color Esperanza" exige justicia por la muerte de Zully Herrera Bedoya y su bebé en la zona insular de Cartagena, presuntamente por demoras en la atención médica y fallas en el servicio de ambulancias acuáticas. La organización señala que la ambulancia nunca llegó oportunamente y que solo dos de las tres ambulancias estarían operativas. La veeduría también cuestiona fallas en la coordinación del sistema PRATT y ha convocado una mesa de emergencia con autoridades locales y operadores de salud.
Zully Herrera Bedoya y su bebé murieron en circunstancias que han dejado a la comunidad de las islas de Cartagena cuestionando qué salió mal. La Veeduría en Salud "Color Esperanza" lanzó una denuncia pública señalando que todo apunta a demoras críticas en la atención médica y fallas graves en el servicio de ambulancias acuáticas que debería haber llegado en minutos decisivos.
Según relata la organización, la joven madre presentaba convulsiones y complicaciones de salud que llevaron a familiares y vecinos a hacer llamados repetidos de auxilio. Pero la ambulancia acuática que solicitaron no llegó. Fueron los mismos miembros de la comunidad quienes improvisaron un traslado particular hacia Cartagena. Cuando llegaron al Hospital de Bocagrande, ya era demasiado tarde. Tanto Zully como su bebé fallecieron.
Lo que encendió más las alarmas en la Veeduría fue descubrir una discrepancia preocupante: mientras que públicamente se dice que hay tres ambulancias acuáticas operadas por la empresa Health Care, en la realidad solo funcionarían dos. Una permanecería constantemente fuera de servicio. "La comunidad merece claridad. Tanto la ESE Cartagena de Indias como el contratista Health Care deben explicar cuál era la disponibilidad real de las ambulancias al momento de la emergencia y qué ocurrió con la atención solicitada", manifestó la Veeduría.
Pero los problemas no terminan ahí. La organización también cuestionó cómo funcionó el sistema PRATT, encargado de coordinar emergencias. Un integrante de la Veeduría reportó telefónicamente la emergencia pidiendo apoyo inmediato, pero al parecer la información nunca se coordinó ni se compartió con otros organismos de socorro. Es decir, la cadena de respuesta se rompió en eslabones críticos.
Los habitantes de las islas confirmaron que esto no es un caso aislado. Aseguran que las demoras y problemas para acceder a traslados de urgencia son recurrentes en la zona insular. Aunque la Veeduría aclaró que no busca anticipar responsabilidades y respeta que las autoridades investiguen el caso con debido proceso, fue contundente al exigir cambios inmediatos.
La organización convocó una mesa de emergencia con la Alcaldía de Cartagena, la ESE local, los operadores de ambulancias, organismos de control, autoridades marítimas y las EPS que operan en la zona. Entre sus exigencias están una investigación exhaustiva sobre lo que pasó, revisar completamente cómo funcionan las ambulancias acuáticas, aclarar cuántas realmente están disponibles, revisar los protocolos del sistema PRAT y vigilar más de cerca el cumplimiento del contrato con Health Care. "La muerte de Zully y su bebé no puede quedar en la impunidad. La comunidad exige justicia, respuestas y acciones concretas", cerró la Veeduría.
Fuente original: Las Noticias Cartagena
