Vance viaja a Hungría a apoyar a Orbán en vísperas de elecciones clave

El vicepresidente estadounidense J. D. Vance llegó a Hungría el lunes para respaldar al primer ministro Viktor Orbán días antes de unas elecciones legislativas del domingo que se perfilan muy competidas. La visita refleja el giro de la administración Trump hacia apoyar abiertamente a líderes nacionalistas europeos alineados con sus prioridades. Los sondeos independientes favorecen al partido opositor de Péter Magyar, mientras que encuestas gubernamentales predicen victoria para la coalición de Orbán.
La administración Trump continúa fortaleciendo sus vínculos con los gobiernos nacionalistas de Europa. El vicepresidente J. D. Vance desembarcó en Hungría el lunes por la noche para expresar el respaldo directo de Donald Trump a Viktor Orbán, el primer ministro en el poder desde hace 16 años, en una visita que llega a días de unas elecciones legislativas del próximo domingo. Acompañado por su esposa Usha Vance, el vicepresidente planea reunirse con Orbán y pronunciar un discurso centrado en "el rico partenariado entre Hungría y Estados Unidos", según informó su oficina.
Antes de despegar desde la base Andrews cerca de Washington, Vance manifestó estar "contento de reunirse con su buen amigo Viktor Orbán" y mencionó que la agenda incluiría "relaciones entre Estados Unidos y Hungría, Europa, Ucrania y todo lo demás". A sus 41 años, Vance se ha posicionado como uno de los críticos más severos de los gobiernos europeos de orientación centrista y progresista, y uno de los defensores más apasionados de los partidos de extrema derecha en el continente. Su viaje constituye un espaldarazo de campaña en el momento más crítico antes de los comicios.
Las elecciones húngaras están marcadas por una fuerte polarización. Los sondeos independientes pronostican una victoria contundente para el partido Tisza, liderado por Péter Magyar, un conservador proeuropeo que en menos de dos años ha construido un movimiento capaz de desafiar la hegemonía de Orbán. Sin embargo, las encuestas patrocinadas por instituciones próximas al gobierno dan como ganadora a la coalición Fidesz-KDNP de Orbán. Parlamentarios del Consejo de Europa han expresado preocupación por una campaña marcada por "propaganda incendiaria" del líder nacionalista, en un contexto de creciente descontento económico y social. Analistas señalan que Orbán, quien ha convertido a Hungría en lo que él denomina una "democracia iliberal", podría estar recibiendo ayuda secreta de Rusia para fortalecer sus posibilidades de reelección.
La visita de Vance es parte de un cambio más amplio en la política exterior estadounidense. Desde su regreso al poder, la administración Trump ha abandonado la tradicional cautela pública de Washington respecto a elecciones extranjeras, tomando posiciones abiertas y contundentes a favor de líderes alineados con sus prioridades ideológicas. El secretario de Estado Marco Rubio ya visitó Budapest en febrero, expresando el deseo de "éxito" a Orbán y afirmando que "el presidente Trump está profundamente comprometido con su éxito, porque su éxito es nuestro éxito".
Orbán mantiene una relación cercana con la administración Trump, particularmente por su política antimigratoria. Ha visitado varias ocasiones la residencia Mar-a-Lago de Trump en Florida, donde el presidente estadounidense lo describe como un "líder verdaderamente fuerte y poderoso, con una capacidad demostrada para lograr resultados fenomenales". En un contexto donde Europa observa con preocupación cómo Washington se alinea con sus gobiernos más autoritarios, la visita de Vance a Budapest envía una señal clara sobre dónde se posicionará la administración Trump en los debates sobre democracia y derechos humanos en el continente.
Fuente original: France 24 - Europa



