Valledupar pide auxilio nacional: bandas criminales desatan violencia que desborda la seguridad local

Valledupar enfrenta una escalada de homicidios causada por la guerra entre las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y el Clan del Golfo por el control del territorio y negocios ilegales. Las autoridades admiten que la crisis supera sus capacidades y requiere intervención del Gobierno Nacional. Con el Festival de la Leyenda Vallenata próximo, intensifican operativos y piden refuerzo de tropas.
La violencia en Valledupar llegó a un punto de quiebre. En los últimos días, la ciudad ha vivido una ola de homicidios y hechos violentos que encendió todas las alarmas. Y no es para menos: las autoridades locales reconocen abiertamente que ya no pueden solos. El secretario de Seguridad y Convivencia Ciudadana, Pablo Bonilla, fue directo al asunto: "Valledupar necesita mayor respaldo del Estado central para enfrentar una amenaza que ya desborda las capacidades del orden local".
Lo que hay detrás de esta crisis es la vieja historia de los criminales peleando por dinero y territorio. Según Bonilla, el aumento de la violencia responde a la disputa entre estructuras criminales por el control de economías ilegales y hechos asociados a hurtos que desembocaron en homicidios. El principal conflicto está entre las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y el Clan del Golfo, dos organizaciones que mantienen una batalla constante por dominar esta región y otros departamentos del Caribe.
Las autoridades no están de brazos cruzados. Han capturado a 11 presuntos integrantes de estas estructuras y realizan operativos como el Plan Enjambre y el Plan Fénix, además de ofrecer recompensas de hasta 10 millones de pesos por información sobre los homicidios. También investigan conexiones criminales que van más allá del Cesar, con redes que se extienden hacia Barranquilla, Santa Marta y Bogotá. Pero aquí viene lo frustrante: el secretario cuestionó la efectividad del sistema judicial, advirtiendo que algunos capturados recuperan la libertad en poco tiempo.
Otro problema que crece es la extorsión. Las autoridades reportan más casos, aunque en parte por el incremento en las denuncias ciudadanas, impulsadas por campañas institucionales para generar confianza. La lucha contra este delito también se ha convertido en prioridad.
Y hay algo más que preocupa a los dirigentes vallunos: el Festival de la Leyenda Vallenata está próximo. Bonilla admitió su inquietud por la cercanía de estas festividades con los últimos veinte días de violencia registrados en la ciudad. A diferencia de los dos últimos festivales, esta vez la situación es distinta. Por eso están articulando estrategias con la Policía Nacional y han solicitado un aumento en el número de agentes para proteger tanto a residentes como a visitantes. En los próximos días harán una última mesa de trabajo para definir todas las medidas que tomarán durante la fiesta.
Fuente original: Diario del Cesar
