Valledupar en alerta roja: casi 1.300 casos de dengue y una muerte en cinco meses

Valledupar enfrenta un brote crítico de dengue con 1.293 contagios reportados entre enero y mayo de 2026, incluyendo una muerte confirmada. Lo más preocupante es que el 60% de los infectados son menores de 15 años, lo que ha obligado a las autoridades a concentrar operativos en escuelas y hogares comunitarios. Las causas principales son la resistencia de algunos ciudadanos a eliminar depósitos de agua y las condiciones climáticas favorables para la reproducción del mosquito Aedes aegypti.
Valledupar vive días difíciles. La capital del Cesar está en estado de alerta por un brote de dengue que se ha propagado rápidamente durante los primeros cinco meses de 2026. Según el reporte más reciente de la Secretaría de Salud municipal, ya son 1.293 los casos documentados del virus transmitido por el zancudo Aedes aegypti, un número que ha encendido todas las alarmas entre funcionarios y ciudadanos.
La secretaria de Salud, Jaide Medina, detalló la gravedad de la situación: 607 personas han presentado dengue sin signos de alarma, pero 685 desarrollaron síntomas tan severos que necesitaron hospitalización. Lo más delicado es que el Instituto Nacional de Salud confirmó una muerte asociada a la enfermedad. Los números son crudos, pero hay uno que asusta aún más: de los 1.293 infectados, 783 son menores de 15 años. Eso significa que seis de cada diez enfermos son niños.
Ante esta realidad, el alcalde Ernesto Orozco Durán y su administración han decidido cambiar de táctica. Si el problema está principalmente en la población infantil, hay que actuar donde los niños pasan la mayor parte del tiempo: escuelas, hogares comunitarios del ICBF y Centros de Atención Infantil. La idea es atacar directamente los criaderos del mosquito en esos espacios críticos.
Jaide Medina explicó las raíces del problema. Por un lado, hay ciudadanos que simplemente no colaboran: dejan recipientes con agua limpia en patios, jardines y dentro de sus casas, sin entender que son focos de reproducción perfectos para el vector. Por el otro lado, está el clima y el ambiente actual, que crean condiciones ideales para que el mosquito se multiplique sin control.
Desde la Alcaldía aseguran que mantienen operativos permanentes de inspección, vigilancia y control en toda la ciudad. Pero insisten en algo que parece simple pero no lo es: la ciudadanía tiene que colaborar. Voltear, tapar o desechar todo recipiente que pueda acumular agua lluvia o de uso doméstico. Facilitar las jornadas de fumigación. Entender que el brote no se detiene solo con acciones gubernamentales, sino que cada casa, cada patio, cada patiecito cuenta.
Las autoridades advienen que si no hay un cambio en el comportamiento de la comunidad en las próximas semanas, la situación podría agravarse mucho más. El tiempo está contado y el dengue no espera.
Fuente original: La Guajira Noticias


