Valencia promete desmantelar la Paz Total el primer día si gana: su apuesta en Antioquia

Paloma Valencia cerró su campaña en Medellín con promesas contundentes en seguridad, económicas y de salud. La candidata del Centro Democrático aseguró que su primera orden como presidenta será reactivar las órdenes de captura contra cabecillas criminales en diálogo con el gobierno Petro. También propuso SOAT gratis para motociclistas financiado con recursos del Ministerio de la Igualdad, y anunció a Juan Daniel Oviedo como gestor de la crisis de salud.
El parque de Belén en Medellín fue testigo de lo que Paloma Valencia presentó como su acta de intención de gobierno. Con la tarima rodeada de figuras del Centro Democrático y la coalición de centro-derecha—Álvaro Uribe, Marta Lucía Ramírez y Juan Manuel Galán entre otros—la precandidata lanzó su propuesta más frontal en estas semanas finales de campaña. Sin rodeos, frente a miles de antioqueños, sentenció: "El 7 de agosto, como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Colombia, se acaba la Paz Total y se reactivan las órdenes de captura". Con esa frase buscaba marcar una diferencia clara frente al gobierno actual, apuntando directamente a la política de negociaciones con grupos al margen de la ley que adelanta la administración Petro.
No fue un discurso enfocado únicamente en orden público. Valencia también tocó temas que resuenan en la economía cotidiana de los colombianos. Propuso desmantelar el Ministerio de la Igualdad para redirigir esos recursos hacia un subsidio que dejaría el SOAT completamente gratis para motociclistas en todo el país, además de congelar los peajes para estos vehículos. La propuesta tuvo su toque simbólico cuando entregó formalmente el proyecto de ley a los promotores de la Feria de las Dos Ruedas en Medellín, un espacio donde ese sector tiene voz.
En materia de salud, terreno crítico en la actualidad nacional, la candidata ofreció una reestructuración total en sus primeros 100 días y nombró formalmente a Juan Daniel Oviedo—quien llegó en segundo lugar en la encuesta interna de su coalición—como responsable de atender la escasez de medicamentos. Aquí Valencia también tuvo tiempo para una crítica al gobierno, cuestionando el reciente nombramiento de Daniel Quintero como Superintendente de Salud: "Da risa o, más bien, llanto. No es posible poner al frente de esa cartera a alguien que tuvo a 55 personas imputadas durante su alcaldía".
Cuando fue cuestionada sobre el panorama de seguridad a días de las elecciones, Valencia fue directa y sin matices. En palabras suyas, al permitir que criminales suban a tarimas presidenciales y se les pague "para que no maten", el mensaje que se envía es problemático. Su análisis fue: "Cuando usted decide que en la tarima donde está el presidente se suben los bandidos, y que se les paga para que no maten, usted da el mensaje de que le gusta estar del lado de los bandidos".
La jornada también incluyó respuestas sobre los movimientos estratégicos recientes de su campaña. Consultada por críticas tras recibir en su equipo a Yesid Pulgar—hermano del exsenador Eduardo Pulgar, condenado por soborno—y sobre un encuentro con Sergio Fajardo en Barranquilla, Valencia fue tajante: "No tenemos una negociación política con nadie. Segundo, no hay delitos de sangre; no pueden vetar a alguien porque un pariente hizo algo. Y tercero, para gobernar, se debe gobernar con los políticos que hay; la pregunta real es cómo se va a gobernar con ellos". Después de esta jornada en Medellín, Valencia continuó su campaña hacia Envigado y Rionegro.
Fuente original: La FM - Colombia