Uribe reconoce derrota y pide a sus votantes apoyo total para Abelardo de la Espriella
El expresidente Álvaro Uribe admitió públicamente la derrota electoral de su partido en la primera vuelta presidencial y asumió la responsabilidad política. Sin embargo, de inmediato oficializó su apoyo a Abelardo de la Espriella para la segunda vuelta, pidiendo a sus seguidores que voten por él para defender la Constitución y las libertades económicas. Uribe aprovechó también para criticar duramente la candidatura de Iván Cepeda, a quien acusó de contar con respaldo de grupos armados.
El expresidente Álvaro Uribe Vélez no se guardó nada después de conocerse los resultados de la primera vuelta presidencial. Con un mensaje directo publicado en sus redes sociales, el líder natural del Centro Democrático fue claro en su reconocimiento: "Colombianos, hemos perdido. Asumo humildemente mi responsabilidad". No fue una derrota que pasara desapercibida, pero tampoco fue el final de la historia para Uribe y su movimiento político.
A pesar del golpe electoral, Uribe no dejó de destacar el trabajo de su candidata, la senadora Paloma Valencia. Para él, ella representa lo mejor que su partido tiene para enfrentar los tiempos que vienen. "Colombia ha descubierto a una gran líder con toda la vigencia hacia el futuro: Paloma Valencia", afirmó el expresidente. Luego vino el punto clave: reconocer al ganador entre la derecha y cerrar filas. Abelardo de la Espriella había avanzado más que otros candidatos de ese espectro político, y Uribe no dudó en apoyarlo completamente. "Ganó el doctor Abelardo de la Espriella. Cumplimos la palabra. Votaremos por él y pedimos que se vote por él", sentenció sin ambigüedades.
El expresidente fundamentó su apoyo en principios que considera vitales para Colombia. Llamó a votar por De la Espriella "por Colombia, por la defensa de la Constitución, de las libertades, de la creatividad individual, de la cohesión social, de la economía fraterna y del Estado pequeño y austero". Era su manera de convencer a sus seguidores de que esta decisión iba más allá de una simple alianza política.
Luego Uribe cambió de registro y subió la intensidad de su discurso. Dirigió críticas fuertes contra Iván Cepeda, quien sería el rival de De la Espriella en la segunda vuelta. El expresidente fue categórico en sus advertencias: "Colombia no puede seguir en el camino de convertirse en una sucursal del chavismo de Petro y Cepeda". No se quedó ahí. También acusó a Cepeda de contar con respaldo de grupos armados, cruzando una línea crítica que tocaba directamente los procesos de paz del país: "Colombia no puede pretender elegir presidentes como Cepeda, apoyado por los grupos terroristas".
Con este pronunciamiento, Uribe marcó el tono de lo que será la campaña de la derecha hacia el 21 de junio. El uribismo en pleno cerraba filas alrededor de De la Espriella, polarizando así la contienda definitiva por la Casa de Nariño. Era el momento de pasar de la primera vuelta a una batalla más directa y definida por el rumbo que tomará el país.
Fuente original: Minuto30

