Uribe reconoce derrota y apuesta ahora por De la Espriella contra Cepeda

Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático respaldada por Álvaro Uribe, quedó eliminada en la primera vuelta presidencial con apenas 6,91% de los votos, en lo que se considera uno de los mayores reveses electorales del uribismo. Abelardo de la Espriella y Iván Cepeda avanzaron a la segunda vuelta con 43,77% y 40,88% respectivamente. Tras el resultado, Uribe reconoció públicamente la derrota y anunció su apoyo a De la Espriella para la contienda del 21 de junio.
El panorama político cambió drásticamente para el uribismo en las urnas del 31 de mayo de 2026. La senadora Paloma Valencia, quien llegaba a la campaña presidencial como la carta fuerte del Centro Democrático después de ganar la Gran Consulta en marzo con más de 3,2 millones de votos, terminó fuera de la carrera por la Casa de Nariño. Con el 6,91% de los sufragios, Valencia no logró mantener el respaldo que había conseguido apenas dos meses atrás, perdiendo más de 1,5 millones de votos en el camino.
Durante la jornada electoral, Valencia estuvo acompañada por Uribe en Rionegro, Antioquia. En plena campaña, la candidata había afirmado con convicción que "el mayor honor de mi vida es ser candidata de este partido" y prometió que "vamos a ganar porque somos más los colombianos que estamos del lado correcto de la historia". Sin embargo, las urnas contaron una historia muy diferente a la que el movimiento uribista había proyectado.
Los resultados consolidaron un escenario completamente distinto al que esperaban. Abelardo de la Espriella se llevó el primer lugar con 43,77% de la votación, mientras que Iván Cepeda lo siguió de cerca con 40,88%. La distancia que separaba a estos dos candidatos de Valencia fue enorme, dejando claro que buena parte del electorado identificado con la derecha optó por De la Espriella, quien ni siquiera contaba con el respaldo público del expresidente. Analistas consideran que este resultado representa uno de los mayores golpes electorales para el uribismo en años recientes, dado el peso político que el movimiento ha mantenido en procesos electorales nacionales anteriores.
Frente a este panorama desfavorable, Álvaro Uribe salió a reconocer públicamente la derrota. "Colombianos, hemos perdido. Asumo humildemente mis responsabilidades", manifestó el expresidente en una declaración que marca un giro importante en la política nacional. Aunque reconoció el resultado adverso, Uribe procuró guardar la compostura respecto a Valencia, asegurando que "Colombia ha descubierto a una gran líder, con toda la vigencia hacia el futuro, Paloma Valencia".
Lo más relevante fue lo que vino después: Uribe anunció su apoyo sin reservas a De la Espriella para la segunda vuelta del 21 de junio. "Ganó el doctor Abelardo de la Espriella. Cumplimos la palabra, votaremos por él y pedimos que se vote por él y por Colombia", expresó. El expresidente justificó su respaldo en principios de defensa constitucional, libertades individuales, iniciativa privada y austeridad estatal. También lanzó una crítica abierta al proyecto político de su adversario: "Colombia no puede seguir en el camino de convertirse en una sucursal del chavismo, de Petro y Cepeda".
Con el apoyo público de Uribe y la adhesión del sector que respalda a Valencia, la campaña de De la Espriella busca ahora atraer a los votantes de centroderecha y derecha para la contienda definitiva. Mientras tanto, el centro político también salió golpeado de la jornada, con Sergio Fajardo obteniendo apenas 4,18% de los votos y Claudia López, mucho menos con 0,94%. La disputa presidencial quedó claramente polarizada entre De la Espriella y Cepeda.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

