Urabá necesitará hasta dos años para recuperarse del golpe del frente frío
La Gobernación de Antioquia proyecta que la recuperación total del Urabá tras las devastadoras lluvias del frente frío tomará hasta dos años. El plan incluye inversión cercana a 72 mil millones de pesos destinados a reparar infraestructura, reactivar la economía y ayudar a productores agrícolas. Las acciones abarcan desde obras inmediatas de prevención de erosión hasta la construcción de viviendas y reasentamiento de familias en zonas de alto riesgo.
La región del Urabá antioqueño tendrá un camino largo por recorrer. La Gobernación de Antioquia calcula que la recuperación total de los territorios golpeados por el frente frío y sus fuertes lluvias podría extenderse hasta dos años. No es una tarea menor: se trata de sacar adelante una zona que sufrió daños considerables en su infraestructura, economía y modo de vida.
Para lograrlo, la administración departamental ha diseñado un plan que toca varios frentes a la vez. La inversión proyectada ronda los 72 mil millones de pesos, recursos que están siendo canalizados hacia obras de regeneración de taludes y diques, limpieza de playas, entrega de kits para productores agrícolas y otras acciones enfocadas en detener la erosión costera. Municipios como Turbo, Necoclí, San Juan y Arboletes son algunos de los territorios que se benefician directamente de estas intervenciones.
Vanessa Paredes Zúñiga, directora del DAGRAN, expresó que "realizaremos un sistema más contundente, más integrado y que podamos llegar a todos los territorios de Colombia, pero especialmente del departamento de Antioquia". La directora también destacó que la respuesta inmediata ya se ha puesto en marcha: "Nuestra apuesta desde el departamento es hacer esa atención de respuesta inmediata ya se han ejecutado los recursos y ahora estamos en la ejecución y estamos en la fase final de esta primera fase".
Lo que viene ahora es la parte más compleja. En el mediano plazo, junto con la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), se ha trazado una ruta que incluye la construcción de nuevas viviendas y el reasentamiento de familias que viven en zonas de alto riesgo. Son medidas que trascienden lo inmediato y buscan transformar la vulnerabilidad estructural de estos territorios para que no vuelvan a sufrir de la misma manera cuando lleguen las próximas tormentas.
Fuente original: Telemedellín

