Ungrd invierte más de 13.000 millones en emergencia por lluvias en Córdoba

La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres ha gastado más de 13.000 millones de pesos atendiendo la crisis de inundaciones en Córdoba causada por el frente frío. El dinero se distribuyó en 223 toneladas de ayuda humanitaria, maquinaria y apoyo psicosocial a comunidades afectadas. Gobernadores y alcaldes locales reconocieron el acompañamiento del gobierno nacional en la emergencia.
Después de reunirse con los líderes locales de Córdoba, la Ungrd confirmó que ha invertido más de 13.000 millones de pesos para atender los efectos de las lluvias intensas que azotaron el departamento. Esta cifra, aunque grande en números, se traduce en acciones concretas: 223 toneladas de alimentos y artículos de primera necesidad llegaron a los damnificados, se movilizó maquinaria pesada para limpiar vías y espacios públicos, y se brindó acompañamiento psicosocial a familias que lo necesitaban.
Para dimensionar esto en términos reales: cada tonelada de ayuda humanitaria representa comida, agua potable, mantas y medicinas llegando a municipios enteros donde las lluvias destruyeron cosechas y viviendas. El despliegue de maquinaria significa que se pudieron despejar carreteras bloqueadas y recuperar acceso a pueblos aislados. No es solo un número de presupuesto, es dinero moviéndose rápidamente para que la gente tuviera lo básico mientras pasaba lo peor.
El alcalde de Lorica, Carlos Mazu, fue claro en reconocer esto: "Agradecemos al Gobierno nacional que ha venido pendiente, y a la Ungrd que ha estado desde el primer momento. Sin ese acompañamiento no hubiéramos podido atender a los afectados". Por su lado, el gobernador Erasmo Zuleta también destacó la respuesta, señalando "Tenemos gratitud con el Gobierno nacional por realizar el Consejo de Ministros y hoy atender el llamado de los afectados para recuperar esfuerzos. Gracias a la UNGRD y a las entidades operativas por su apoyo para atender a las comunidades".
La movilización de recursos en emergencias como esta es fundamental porque no hay tiempo para trámites lentos. Cuando llueve sin parar y las familias pierden sus cosechas o sus casas, necesitan ayuda hoy, no en tres meses. Los 13.000 millones representan esa capacidad de respuesta rápida que puede significar la diferencia entre una comunidad que se recupera o una que queda devastada por años.
Fuente original: Portafolio - Economía
