Una mujer con ELA vuelve a bailar controlando un avatar con sus ondas cerebrales

Breanna Olson, bailarina diagnosticada con esclerosis lateral amiotrófica hace dos años y medio, logró volver a presentarse en un escenario usando una tecnología innovadora desarrollada por Dentsu Lab y NTT. Un casco de electroencefalografía (EEG) captura las señales eléctricas de su cerebro y las traduce en movimientos de un avatar digital en tiempo real. Aunque la ELA daña progresivamente los músculos, el cerebro sigue generando las órdenes de movimiento, y esta interfaz cerebro-computadora las intercepta antes de que se pierdan. El proyecto Waves of Will representa un avance en tecnología inclusiva con potencial para mejorar la vida de millones de personas con enfermedades neurodegenerativas.
Breanna Olson pasó décadas dedicada a la danza. Ballet, contemporáneo, jazz: todo eso fue el centro de su mundo en Tacoma, Washington, hasta que la esclerosis lateral amiotrófica cambió todo hace poco más de dos años. La ELA es una enfermedad neurodegenerativa sin cura que va debilitando progresivamente los músculos del cuerpo. Con el tiempo afecta la capacidad de hablar, tragar e incluso respirar.
Lo fascinante es entender qué sucede realmente cuando la ELA ataca. La enfermedad destruye las neuronas motoras, esas células nerviosas que actúan como el "cable" entre el cerebro y los músculos, transmitiendo las órdenes de movimiento. Pero aquí está lo importante: el cerebro sigue generando esas señales aunque el cable esté roto. El mensaje sale del cerebro perfectamente, solo que nunca llega a su destino. Una empresa japonesa llamada Dentsu Lab, trabajando con NTT, tuvo una idea radical: capturar esas señales antes de que se pierdan en el camino.
El resultado se llama Waves of Will, un proyecto que permitió a Breanna volver a bailar en el escenario del teatro OBA de Amsterdam. La tecnología central es un casco de electroencefalografía, o EEG, que mide la actividad eléctrica del cerebro a través de sensores sobre el cuero cabelludo. Cuando Breanna piensa en un movimiento específico, como girar o levantar un brazo, el casco detecta el patrón eléctrico asociado a esa intención. Una interfaz cerebro-computadora traduce eso en órdenes digitales que controlan un avatar de realidad mixta proyectado en el escenario. Mientras Breanna permanecía inmóvil, su personaje digital reproducía en tiempo real cada movimiento que ella imaginaba.
Pero esto no funciona como magia. Breanna tuvo que entrenar intensamente el sistema, asociando movimientos específicos con patrones cerebrales concretos. Es un trabajo mental similar a la meditación: aprender a aislar una señal mental específica en medio del ruido eléctrico constante del cerebro. Como ella misma explicó en entrevista con la BBC, "tienes que aislar tus músculos y el ruido a tu alrededor, y realmente concentrarte hacia adentro". Breanna describió el proceso como "único" pero "bastante desafiante".
Lo diferente en este proyecto es que Breanna no fue una usuaria pasiva. Participó activamente en la dirección artística durante la preproducción, decidiendo qué movimientos quería ejecutar y cómo se estructuraría la pieza. Su voluntad está literal e inscrita en cada aspecto del espectáculo. La presentación en Amsterdam se desarrolló en tres actos: en el primero, Breanna bailaba sola con su avatar, mostrando la pura capacidad de la tecnología. En el segundo, su hermano Casey Herd, bailarín profesional de toda la vida, compartía escena con ella, uno en carne y hueso, ella como avatar digital, capturando la carga emocional del proyecto. En el tercero se sumaban otros bailarines, transformando la historia personal en una afirmación más amplia sobre lo que el cuerpo y la mente pueden lograr juntos, incluso cuando uno ha sido dañado.
"Nunca soñé que podría volver a bailar en un escenario. Fue un momento hermoso y memorable que recordaré por el resto de mi vida. Fue euforizante. Fue mágico", dijo Breanna a la BBC. Waves of Will es parte de una colaboración más amplia entre Dentsu Lab y NTT llamada Project Humanity y All Players Welcome, que busca cómo la tecnología puede construir un mundo más inclusivo. Un proyecto anterior con el DJ japonés MASA, quien también vive con ELA, usó bioseñales para transformarlas en música y danza en vivo, y fue reconocido en festivales como Cannes y SXSW.
Los desarrolladores ya ven aplicaciones más allá de la danza. Mariko Nakamura, investigadora sénior de NTT, señaló que esta tecnología podría adaptarse a sillas de ruedas o controles remotos, abriendo posibilidades concretas para millones de personas con enfermedades neurodegenerativas. Breanna tiene clara su intención con esta experiencia: "Quiero poder ayudar a otros con ELA y darles esperanza". Eso, en realidad, ya empezó a suceder.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología


