Una madre despide a su hijo de 17 años muerto en operativo militar en La Guajira

Yoheni Fragoso compartió un desgarrador mensaje en Facebook tras la muerte de su hijo Alan Salin Romero Fragoso, de 17 años, quien perdió la vida en un enfrentamiento entre el Ejército Nacional y la estructura delictiva Los Conquistadores de la Sierra en la comunidad indígena de Kamuishisain. En el operativo murieron nueve personas, la mayoría de Riohacha. El mensaje de la madre mezcla recuerdos de alegría, reproches por cambios recientes en el comportamiento de Alan y un profundo dolor por su ausencia.
El dolor de una madre encontró voz en las redes sociales. Yoheni Fragoso escribió en Facebook un emotivo adiós a su hijo Alan Salin Romero Fragoso, un joven de apenas 17 años nacido en Riohacha, quien murió durante un operativo militar realizado en el desierto guajiro. El enfrentamiento ocurrió en la comunidad indígena de Kamuishisain, donde tropas del Ejército Nacional, con apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía Nacional, sostuvieron un combate contra miembros de la estructura criminal Los Conquistadores de la Sierra.
Según reportes oficiales, en ese contacto armado fallecieron nueve personas, en su mayoría originarias de Riohacha. Alan fue uno de ellos. Su historia, sin embargo, cobra vida a través de las palabras de quien lo conoció mejor: su madre, quien intenta procesar el duelo mientras busca entender qué llevó a su hijo a estar allí esa noche.
En su mensaje, Yoheni relata cómo los últimos meses fueron complicados. "Que Dios te acoja en su santo reino mi negro hermoso. Tenías todo mi amor, no te faltaba nada cariño, éramos felices los dos. Todo marchaba bien. Hasta que decidiste buscar una pareja. Desde ahí todo cambió", escribió, describiendo una transformación que la preocupó profundamente. El joven, según ella, se alejó del hogar, abandonó la idea de ir a la universidad y pasaba cada vez menos tiempo en casa.
La madre cuenta que hizo todo lo posible por mantenerlo cerca. Incluso acudió al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, esperando que una intervención oficial lo ayudara a regresar. "Yo buscándote como loca, persiguiéndote, aconsejándote, te lloraba para que no te fueras, solo quería lo mejor para ti", escribió Yoheni, exponiendo una lucha constante contra la sensación de que lo estaba perdiendo.
Aquella última noche quedó grabada en su memoria como el momento exacto en que todo cambió. "Pero esa noche un muchacho en una motocicleta llegó a buscarte y nunca más regresaste", relató, marcando el instante que daría paso a la incertidumbre y finalmente a la peor noticia. Hoy el hogar que compartieron vive en silencio. "Ahora el hogar que te abrió las puertas de su casa sigue igual, pero el nuestro ya no existe", escribió con resignación.
En medio del dolor, Yoheni también expresó su indignación. "Si es verdad que Dios existe espero ver que sufran lo que yo estoy sufriendo", dejó escrito, palabras que retratan la impotencia de una madre buscando justicia. Su mensaje ha resonado en las redes sociales y se suma a otras historias que emergen tras operativos en zonas apartadas del país, donde las circunstancias que rodean las muertes suelen dejar más preguntas que respuestas. "Contigo se va la nobleza de mi alma para nunca más regresar", concluyó la madre en una despedida que hoy trasciende más allá de la pantalla.
Fuente original: La Guajira Hoy