ÚltimasNoticias Colombia

Colombia

"Una escultura no se arregla, se hace de nuevo": el duro cuestionamiento del escultor Jorge Maestre sobre el Binomio de Oro

Fuente: El País Vallenato

El escultor Jorge Maestre criticó la intervención del monumento al Binomio de Oro en Valledupar, afirmando que las obras de bronce no pueden repararse sino rehacerse. También cuestionó la falta de consulta de la administración municipal con artistas locales y alertó sobre la proliferación de esculturas de baja calidad realizadas por personas sin formación artística, lo que refleja un problema más amplio en la gestión del patrimonio cultural de la ciudad.

La remodelación del monumento al Binomio de Oro en Valledupar desató una polémica que va más allá de lo que se ve a simple vista. Lo que se presentó como un mejoramiento a la obra terminó siendo cuestionado severamente por artistas y conocedores, quienes ven en esto un síntoma de problemas más profundos en la forma como la ciudad maneja su patrimonio cultural.

Jorge Maestre, escultor con una amplia trayectoria en la capital del Cesar, no se guardó sus palabras al analizar la intervención ordenada por el alcalde Ernesto Orozco. Para Maestre, lo ocurrido revela un desconocimiento fundamental sobre el arte escultórico. "Una escultura no se arregla, se hace de nuevo. Decir que se puede intervenir es una mentira", afirmó con contundencia, cuestionando directamente la decisión municipal.

Pero la preocupación de Maestre va más allá del caso específico del Binomio de Oro. El artista ha observado con inquietud cómo Valledupar se ha llenado de esculturas realizadas por personas sin formación profesional en artes plásticas. Puso como ejemplo la Pilonera, una obra que fue elaborada por un odontólogo. Según Maestre, estas creaciones carecen de los elementos fundamentales que definen una buena escultura. "Esa obra, entre otras, no tiene estudio de ropaje, ni de movimiento, ni de fisonomía", señaló, reflejando su frustración ante lo que ve como una pérdida de calidad artística.

Lo que más le dolió al escultor fue no haber sido consultado por la administración. A pesar de su amistad personal con el alcalde Ernesto Orozco y de su reconocida experiencia, no lo llamaron ni para opinar sobre la intervención ni para proponer alternativas. "Me parece el colmo que Ernesto, siendo mi amigo personal, no me haya consultado al menos cómo hacer la escultura o quién podría hacerla. Fue un desatino terrible", expresó con visible disgusto.

El episodio del Binomio de Oro se convierte así en un espejo de una cuestión más amplia que aqueja a Valledupar: la manera en que la ciudad está gestionando sus símbolos y monumentos culturales. Para Maestre, la ciudad está dejando pasar la oportunidad de construir un patrimonio artístico que sea realmente digno de su legado musical y cultural.

Especialistas como Maestre coinciden en que es momento de establecer criterios técnicos más exigentes y de abrir espacios para que artistas profesionales sean consultados antes de ejecutar obras destinadas a representar la identidad de la región. Sin esto, advierten, Valledupar seguirá acumulando esculturas que no reflejan la grandeza de su tradición cultural.

Fuente original: El País Vallenato

Noticias relacionadas