Un telescopio revela que el universo podría terminar diferente: la energía oscura no es lo que creíamos

Un instrumento llamado DESI mapeó 47 millones de galaxias en cinco años, seis veces más que todos los estudios anteriores juntos. Los datos sugieren que la energía oscura, que representa el 70% del universo, no es estable sino que está evolucionando y podría estar debilitándose. Si esto es cierto, cambiaría completamente nuestro entendimiento sobre cómo terminará el universo.
Imagina que durante cinco años apuntaras un telescopio especial hacia el cielo nocturno y lograras mapear más de 47 millones de galaxias y cuásares en tres dimensiones. Eso es exactamente lo que hizo DESI, un instrumento montado en el telescopio Mayall en Arizona que cuenta con 5.000 detectores de fibra óptica. El resultado es el mapa tridimensional más grande del universo jamás creado, capturando seis veces más objetos cósmicos que todos los mapeos anteriores combinados.
Lo fascinante no es solo el tamaño del mapa, sino lo que revela. DESI alcanzó a registrar galaxias que están a 11 mil millones de años luz de distancia, lo que significa que capturó galaxias en épocas muy cercanas al nacimiento del universo. Cada noche el instrumento podía registrar más de 100 mil galaxias, midiendo el espectro de luz de cada una para entender cuánto se ha expandido el universo conforme esa luz viajaba hacia nosotros. "Este hito permite entender mejor la estructura de las galaxias y cómo se formaron", explica Luz Ángela García, PhD en astronomía de la Universidad ECCI en Bogotá.
Pero los datos están cuestionando algo fundamental que los astrónomos creían certeza. Durante décadas, la teoría dominante sostenía que la energía oscura, ese componente invisible que representa el 70% del universo y lo mantiene en expansión acelerada, se comportaba como una constante (la misma en todo tiempo y espacio). Fue Albert Einstein quien incorporó esta idea en su teoría general de la relatividad. Sin embargo, las observaciones de DESI sugieren algo radicalmente diferente: la energía oscura no es constante sino que evoluciona y podría estar debilitándose.
Las implicaciones son profundas. Si la energía oscura realmente se está debilitando, entonces la gravedad comenzaría a ganar terreno y las galaxias volverían a atraerse entre sí en un evento que los astrónomos llaman la Gran Implosión o Big Crunch. García lo explica así: "Auguran un futuro diferente para nuestro universo al que se venía pensando desde que se introdujo la energía oscura en nuestro presupuesto cósmico". Young Wook Lee, de la Universidad Yonsei de Corea del Sur, fue más allá en 2025 al señalar que este escenario implicaría "un nuevo paradigma para la cosmología moderna".
No es que el trabajo de DESI esté terminado. Los investigadores planean ampliar su mapa 20% más, cubriendo zonas que hasta ahora eran difíciles de observar por el brillo estelar o la atmósfera, además de incluir galaxias enanas y corrientes de estrellas arrancadas de galaxias pequeñas por la gravedad de la Vía Láctea. Para que entiendas la escala, el astrofísico Ethan Siegel explica que "si extiendes la mano con el brazo extendido, la uña del dedo meñique cubre aproximadamente 1 grado cuadrado". La Luna, por comparación, ocupa solo 0,2 grados cuadrados.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología


