Un hospital en el corazón de Medellín se convirtió en santuario para 38 especies de animales silvestres

El Hospital San Vicente Fundación, ubicado en el centro de Medellín, alberga un ecosistema urbano con 38 especies de fauna, principalmente aves. Sus 560 árboles y 100 especies vegetales crean un corredor biológico que conecta con espacios como el Jardín Botánico y la Universidad de Antioquia. La institución presentó una guía ilustrada para documentar la biodiversidad y fomentar su conservación entre pacientes, visitantes y trabajadores.
Entre el ruido de los carros y las edificaciones del centro de Medellín, existe un rincón donde la naturaleza sigue encontrando su lugar. El Hospital San Vicente Fundación se ha transformado en un refugio inesperado para la vida silvestre urbana, albergando nada menos que 38 especies de fauna que conviven entre sus muros y espacios verdes.
Guacamayas coloridas, iguanas que se posan en las ramas, colibríes revoloteando entre las flores, gavilanes vigilantes desde las alturas y ardillas saltarinas son solo algunos de los habitantes que han hecho de este hospital su hogar. En total, según un inventario ambiental realizado por la institución, el lugar resguarda 33 especies de aves, tres mamíferos y dos reptiles. Todo esto es posible gracias a la presencia de aproximadamente 560 árboles y cerca de 100 especies vegetales que proporcionan alimento y refugio para estos animales.
Lo interesante es que el hospital no funciona como un espacio aislado. Las zonas verdes de la institución actúan como un corredor biológico conectado con otros espacios de importancia ambiental de la ciudad, como el Jardín Botánico y la Universidad de Antioquia. Esta conexión permite que la fauna pueda desplazarse y establecerse de manera permanente, creando un verdadero ecosistema en medio de la metrópoli.
Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, el Hospital San Vicente Fundación decidió compartir su riqueza natural con el público. Presentó una guía ilustrada que documenta todas las especies identificadas en sus instalaciones, buscando promover el conocimiento y la conservación de la biodiversidad urbana. Pero la iniciativa va más allá de solo mostrar lo que tienen.
El hospital quiere fortalecer la relación entre las personas que pasan por sus puertas —pacientes, visitantes y trabajadores— y el entorno natural que les rodea. Y parece estar funcionando: cada vez más gente reporta avistamientos de animales y participa activamente en actividades de cuidado y protección de las zonas verdes. Lo que comenzó como un refugio accidental se ha convertido en una lección viva de cómo la ciudad y la naturaleza pueden coexistir, incluso en los lugares más inesperados.
Fuente original: Hora 13 Noticias
