Un año sin Miguel Uribe Turbay: Colombia recuerda al senador asesinado en campaña presidencial

Hace exactamente un año, Miguel Uribe Turbay fue atacado a disparos en un parque de Bogotá mientras realizaba campaña presidencial. El congresista, que tenía 39 años y era el más votado del país en 2022, murió dos meses después por sus heridas. Su muerte dejó abiertos interrogantes sobre quién ordenó el atentado, en una familia que ya había conocido la violencia política.
Colombia se detiene hoy para recordar a Miguel Uribe Turbay, el senador y precandidato presidencial cuya vida fue arrebatada por la violencia hace exactamente un año. El 7 de junio de 2025, un sicario le disparó mientras hablaba frente a sus simpatizantes en un parque del occidente de Bogotá. Tenía apenas 39 años y estaba en plena campaña para llegar a la presidencia de la república.
La trayectoria política de Uribe Turbay fue construida con convicción más que con apellido, aunque su nombre abriera puertas en ciertos círculos. A los 26 años llegó al Concejo de Bogotá, luego presidió esa corporación, fue secretario de Gobierno de la capital e incluso intentó ser alcalde. En 2022, cuando encabezó la lista del Centro Democrático al Senado, Colombia lo eligió como su congresista más votado. Era nieto del expresidente Julio César Turbay, pero su herencia política venía de su propia dedicación.
Lo que pocos olvidan es que Uribe Turbay llevaba la violencia en su historia familiar. Su madre, Diana Turbay, fue una reconocida periodista secuestrada y asesinada por Los Extraditables en los años noventa. A pesar de eso, o quizás por eso, él decidió seguir adelante en la política pública. Sus heridas del atentado resultaron demasiado graves. Murió el 11 de agosto de 2025, dos meses después de recibir los disparos.
Hoy, cuando se cumplen doce meses de aquella tarde en el parque bogotano, la investigación sobre quién ordenó su muerte permanece abierta. Su ausencia sigue siendo un interrogante que pesa en la democracia colombiana, recordándonos que la violencia política no es un fantasma del pasado distante, sino una amenaza que persiste en el presente.
Fuente original: Seguimiento


