Un año sin justicia: familia de patrullera wayuu denuncia impunidad en caso de feminicidio

A un año del asesinato de María Alejandra Guerrero Montiel, patrullera wayuu fallecida el 28 de abril de 2025 en Barranquilla, su familia denuncia la falta de avances en la investigación y el silencio institucional de la Policía Nacional. El principal señalado, un subintendente activo, continúa en la institución mientras avanza el proceso. La ONG Nación Wayuu se ha comprometido a acompañar legalmente al caso y exigir celeridad a las autoridades.
Un año después de la muerte de María Alejandra Guerrero Montiel, la herida sigue abierta. El padre de la joven patrullera wayuu, José Damer Guerrero Ortiz, llegó hasta las oficinas de la ONG Nación Wayuu para hacer un llamado público que no puede esperar más: su hija merece justicia, pero por ahora solo encuentra dilaciones, silencio y lo que la familia considera una presunta protección institucional alrededor de su caso.
María Alejandra fue asesinada el 28 de abril de 2025 en Barranquilla. Un año después, el principal señalado por los hechos sigue siendo un subintendente activo de la Policía Nacional, lo que para la familia representa un doble dolor. No solo pierden a su hija, sino que ven cómo quien la supuestamente la mató continúa vinculado a la institución en la que ella trabajaba. Este hecho, aseguran, demuestra una presunta protección que ha profundizado la revictimización y la desconfianza en el sistema.
Lo más duro para esta familia es sentirse abandonada por quienes trabajaron codo a codo con María Alejandra. La Policía Nacional no ha extendido acompañamiento psicológico ni solidaridad institucional hacia los suyos. Ni siquiera cuando la familia intentó buscar respuestas en los altos mandos policiales, incluso en la dirección nacional, encontraron una puerta abierta. Solo puertas cerradas y promesas que no se concretaron.
La ONG Nación Wayuu ha decidido no mirar hacia otro lado. La organización de derechos humanos se ha comprometido a acompañar jurídicamente a la familia y exigir a la Fiscalía General de la Nación, la Procuraduría y organismos internacionales que actúen con transparencia, rapidez e imparcialidad. No pueden permitir que este caso se pierda en la impunidad.
"A un año del feminicidio de María Alejandra Guerrero Montiel, Colombia sigue esperando respuestas. Su familia sigue esperando justicia", expresó Nación Wayuu. Es un recordatorio incómodo de que en este país aún hay demasiadas familias esperando que alguien las escuche.
Fuente original: La Guajira Noticias
