UdeA remite 40 casos de fraude en examen de medicina a justicia y tribunal ético
La Universidad de Antioquia detectó intentos de fraude masivo durante el examen de admisión a especialidades médicas en siete de ocho sedes, afectando a cerca de 3.700 aspirantes. Los implicados, entre ellos profesionales de la salud ya graduados, habrían recibido respuestas en tiempo real a través de dispositivos inalámbricos y microauriculares, usando inteligencia artificial. La institución llevará los 40 casos ante el Tribunal de Ética Médica y la justicia ordinaria.
La Universidad de Antioquia decidió escalar el escándalo de fraude detectado en su examen de admisión a especialidades médicas de 2026. La institución reportará 40 casos ante el Tribunal de Ética Médica y ante la justicia ordinaria, después de que investigadores sorprendieran a los aspirantes intentando burlar los controles durante la prueba. El examen fue presentado por aproximadamente 3.700 personas en ocho sedes diferentes, pero en siete de ellas salieron a la luz comportamientos irregulares que llevaron a la anulación de varias evaluaciones.
Lo más preocupante es que detrás de estos intentos de fraude no estaba una simple filtración de preguntas previa al examen, sino toda una red organizada operando en vivo mientras los estudiantes contestaban. El mecanismo era sofisticado: durante la prueba capturaban imágenes del cuestionario con dispositivos tecnológicos, las enviaban a terceros que las reconstruían y resolvían, incluso con ayuda de herramientas de inteligencia artificial. Luego transmitían las respuestas de vuelta a los aspirantes a través de sistemas inalámbricos y microauriculares. Todo esto a cambio de dinero.
Lo que más alarma a la institución es que entre los implicados hay profesionales de la salud ya titulados. Personas que supuestamente están comprometidas con principios éticos y responsabilidad social están involucradas en un esquema que busca comprometerlos aún más. La Universidad manifestó su preocupación de que "este tipo de prácticas involucren a médicos ya graduados, llamados a ejercer bajo principios éticos y de responsabilidad social".
Ahora bien, las consecuencias legales podrían ser serias. En el ámbito profesional, los sancionados podrían perder su tarjeta profesional. En la justicia ordinaria, el proceso podría derivar en penas de cárcel, dependiendo de lo que determinen las autoridades investigadoras. Además, la universidad está preparando un informe detallado que recopila toda la evidencia obtenida el día del examen, información que servirá para que las autoridades competentes identifiquen responsabilidades y profundicen en la posible participación de estas estructuras externas.
La UdeA aseguró que sus protocolos de seguridad funcionaron correctamente, pues impidieron que el fraude se materializara. Sin embargo, ya está reforzando sus mecanismos de control para futuras convocatorias con el objetivo de elevar la complejidad de cualquier intento de fraude. El informe que se está elaborando será determinante para avanzar en las investigaciones y esclarecer no solo la conducta de los aspirantes involucrados, sino también si existen redes dedicadas específicamente a este tipo de prácticas.
Fuente original: Minuto30

