Tusi contaminado con químicos veterinarios causa daños cardíacos y pérdida de extremidades en jóvenes de Medellín
La cocaína rosada que circula en Medellín no es lo que dice ser. Las autoridades sanitarias reportan 18 casos de jóvenes con complicaciones graves en el corazón y la circulación, uno de ellos con amputación de pierna. Los análisis revelan que la sustancia contiene una mezcla peligrosa de ketamina, éxtasis, levamisol y otros químicos, algunos de uso veterinario. El problema se agrava porque estos casos no se reportan oficialmente, ocultando la verdadera magnitud del problema.
En Medellín está circulando una sustancia que promete ser cocaína rosada pero en realidad es un cóctel de químicos que está destruyendo la salud de jóvenes. La Secretaría de Salud local, el Instituto Nacional de Medicina Legal y la Asociación Colombiana de Medicina Vascular han sonado la alarma: hay un aumento preocupante de pacientes entre 28 y 35 años llegando a las urgencias con problemas cardíacos y circulatorios que antes no se veían en gente tan joven.
Hasta ahora, la red hospitalaria ha atendido 18 personas intoxicadas por esta sustancia: 15 hombres y tres mujeres, la mayoría del área metropolitana. Lo más grave es que siete de ellos requirieron cuidados intensivos y uno perdió una pierna por la necrosis avanzada de los tejidos. Desde mediados de abril, los médicos de urgencias notaron un patrón: jóvenes sin problemas de salud previos llegaban con isquemia aguda, es decir, con las arterias de las piernas cerradas y sin flujo sanguíneo. En personas de esa edad, esto casi no ocurre a menos que tengan diabetes o hipertensión.
Los análisis de laboratorio muestran algo perturbador: en lugar del 2CB que caracterizaba originalmente al tusi, ahora encuentran ketamina, cafeína, éxtasis, paracetamol, cocaína y procaína. Pero lo más peligroso son los químicos veterinarios. Los especialistas señalan que el levamisol, un antiparasitario para animales, obstruye la circulación en dedos de manos y pies. También está presente la xilacina, un sedante veterinario. Algunos casos documentados en Colombia incluso han requerido cirugías para cambiar válvulas cardíacas dañadas por el uso de estas sustancias.
Los toxicólogos evaluam tres hipótesis principales: la contracción de vasos sanguíneos por el éxtasis, la obstrucción causada por levamisol, o la combinación de estos efectos. Lo que complica todo es que estas lesiones por consumo de psicoactivos no son de reporte obligatorio, así que las cifras reales pueden ser mucho mayores.
El problema crece porque el mercado local es desorganizado. Se han identificado al menos 43 marcas diferentes de este polvo rosado, fabricadas artesanalmente en casas particulares. Como los costos bajaron, la sustancia es más accesible en diferentes zonas de la ciudad. Frente a esto, la administración distrital y las autoridades sanitarias de Antioquia dijeron que van a fortalecer los protocolos de vigilancia e intercambiar información entre las salas de urgencias.
Fuente original: Hora 13 Noticias

