ÚltimasNoticias Colombia

Colombia

Túnel del Toyo en riesgo: equipos guardados en bodegas mientras Antioquia denuncia incumplimiento del Gobierno Nacional

Fuente: El Tiempo - Colombia
Túnel del Toyo en riesgo: equipos guardados en bodegas mientras Antioquia denuncia incumplimiento del Gobierno Nacional
Imagen: El Tiempo - Colombia Ver artículo original

El Túnel del Toyo, la megaobra de infraestructura más importante de Antioquia, enfrenta un colapso en su cronograma de operación. Los equipos electromecánicos (ventilación, iluminación, comunicaciones) llevan más de dos años almacenados en bodegas de Rionegro y Bogotá sin ser instalados. La Gobernación denunció ante la Contraloría que la Nación incumplió compromisos y propone financiar ella misma los 120.000 millones de pesos que faltan para acelerar la instalación y evitar que la obra se convierta en un "elefante blanco".

Lo que debería ser la carta de presentación de Antioquia ante el mundo se ha convertido en una batalla administrativa que pone en jaque uno de los proyectos más estratégicos para la economía colombiana. El Túnel del Toyo, el más largo del país, está prácticamente listo en su estructura física. Sus casi diez kilómetros de concreto conectan perfectamente los dos extremos de lo que será la Conexión Vial Gonzalo Mejía Trujillo. El problema es que sin sus entrañas electromecánicas, es apenas una catedral sin altar: un tubo oscuro y silencioso que no puede servir a nadie.

El Gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, no dudó en usar palabras fuertes para describir lo que está pasando. Según él, hay un "ánimo de fastidiar" desde la Nación. El departamento cumplió: terminó su tramo hace más de un año. Pero los equipos que le dan vida al túnel—sistemas de ventilación, iluminación, comunicaciones y monitoreo—siguen "enguacalados" en bodegas mientras pasan los meses y se pierden los compromisos. "Le estamos advirtiendo a la Contraloría que la Nación está incurriendo en un detrimento patrimonial. Los equipos, así como las obras que no se ponen en funcionamiento oportunamente, se deterioran", advirtió el gobernador en un comunicado directo que dejó clara su preocupación.

El nudo está en las prioridades del Gobierno Nacional a través del Invías. Aunque técnicamente el 75 por ciento de esos equipos corresponden al tramo que Antioquia ya terminó y están listos para recibirse, la institución nacional condiciona su instalación a que se complete el resto de la obra. El problema es que eso no ocurriría hasta finales de 2026. Mientras tanto, los equipos se deterioran y los costos de almacenamiento siguen corriendo por cuenta del erario público.

El secretario de Infraestructura de Antioquia, Horacio Gallón, fue aún más contundente. Recordó que en mayo de 2024 se firmó un plan de acción respaldado por la Contraloría, el Ministerio de Transporte y la ANI donde quedó claro que apenas terminara el tramo de Antioquia, la instalación de equipos sería inmediata. "Es muy extraño que en diciembre nos digan que aplazaron los recursos. Están incumpliendo lo que ellos mismos solicitaron", señaló Gallón, describiendo lo que ve como una clara retaliación contra el departamento.

Lo que complica todo es la brecha financiera. El contratista requiere 170.000 millones de pesos para este año, pero el Gobierno Nacional solo asignó 50.000 millones. Los 120.000 millones restantes fueron programados para 2027 y 2028, lo que significaría postergar la operatividad del túnel de manera drástica. Así que Antioquia no se quedó en la denuncia. En el último Consejo de Gobierno decidió proponer una alternativa que suena arriesgada pero urgente: que el Instituto para el Desarrollo de Antioquia asuma esos 120.000 millones de pesos para que la instalación comience de inmediato. Bajo este esquema, el departamento financiaría a costa de crédito lo que la Nación prometió entregar después.

El trasfondo es más que administrativo. El Túnel del Toyo es la llave que conecta los nueve centros de producción más grandes de Colombia con Puerto Antioquia en el Urabá. Sin esta conexión funcional, el puerto más cercano a la industria del interior vería limitada su capacidad de exportación e importación, golpeando la economía nacional completa. Una megaobra que costó años, miles de millones y esfuerzo, está ahora en una encrucijada donde lo físico está listo pero lo financiero y lo administrativo la mantienen paralizada. La próxima reunión con el contratista será el momento en que se sabrá si Antioquia logra salvar un proyecto que no puede seguir esperando luz verde.

Fuente original: El Tiempo - Colombia

Noticias relacionadas