Trump bloquea puertos de Irán mientras Teherán amenaza con cerrar rutas comerciales del Golfo

Estados Unidos impuso un bloqueo naval a los puertos iraníes con 10.000 soldados y decenas de buques de guerra, asegurando haber detenido completamente el comercio marítimo de Irán en las primeras 24 horas. Teherán respondió con una advertencia: si Washington mantiene el cerco, sus fuerzas armadas impedirán toda navegación en el Golfo Pérsico, mar de Omán y mar Rojo. La tensión amenaza con parálisis aún mayor en una región por la que circula el 20% del petróleo mundial.
La tensión entre Estados Unidos e Irán escaló dramáticamente cuando la administración Trump anunció el 12 de abril un bloqueo naval a los puertos iraníes. La operación movilizó 10.000 soldados estadounidenses, más de una decena de buques de guerra y decenas de aviones en el Medio Oriente. El objetivo declarado es presionar económicamente a Teherán y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, una ruta vital por la que transita el 20% del petróleo mundial.
El Ejército estadounidense reclamó un éxito rápido. Según anunció el comandante militar estadounidense para la región, Brad Cooper, las fuerzas de Washington "han paralizado por completo el comercio marítimo" de Irán. En un mensaje publicado en redes sociales, Cooper precisó que durante las primeras 24 horas del bloqueo, seis buques mercantes fueron obligados a dar media vuelta y regresar a puertos iraníes. El funcionario estadounidense enfatizó que aproximadamente 90% de la economía iraní depende del transporte marítimo de mercancías. Washington dejó claro que el bloqueo se aplicaría sin distinción a todas las embarcaciones de cualquier nacionalidad que intentaran entrar o salir de puertos iraníes.
Irán no se quedó callado. El 15 de abril, el general de división Alí Abdolahi, comandante del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, respondió con una amenaza contundente. Advirtió que si Estados Unidos "pretende continuar con su acción ilegal de bloqueo naval", las Fuerzas Armadas iraníes "no permitirán la continuidad de ningún tipo de exportación ni importación en la región del golfo Pérsico, el mar de Omán y el mar Rojo". En otras palabras: Teherán amenaza con cerrar prácticamente todas las rutas marítimas vitales de la región si el bloqueo estadounidense persiste.
El general iraní también acusó a Washington de violar un alto el fuego de dos semanas que había entrado en vigor recientemente. Calificó la operación como una "acción ilegal" que contravenía los acuerdos bilaterales, elevando el tono de las recriminaciones mutuas.
Lo que complica el panorama es que el estrecho de Ormuz ya estaba parcialmente paralizado. Desde el inicio de la guerra, Irán había tomado acciones propias para bloquear el tráfico. Sin embargo, algunos reportes de la empresa de datos marítimos Kpler indicaban que al menos dos buques iraníes lograron cruzar el estrecho el lunes, incluso después de que entrara en vigor el bloqueo estadounidense. Esto sugiere que la situación es más compleja de lo que ambos bandos proclaman en sus anuncios de victoria.
El conflicto entre ambas naciones tiene alcance global. El mundo del comercio marítimo y los mercados petroleros observan con preocupación estas maniobras. Si las amenazas iraníes se concretan y ambos países cierran de facto el Golfo Pérsico, las consecuencias para la economía mundial podrían ser severas. Latinoamérica y Colombia, como importadores de petróleo, no quedarían ajenos a una posible crisis de suministros en esas aguas que el planeta depende para mantener su flujo energético.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



