ÚltimasNoticias Colombia

Colombia

Tres millones de firmas anuladas: el colapso del relato de Abelardo de la Espriella

Fuente: San Andrés Hoy
Tres millones de firmas anuladas: el colapso del relato de Abelardo de la Espriella
Imagen: San Andrés Hoy Ver articulo original

Abelardo de la Espriella montó un evento de entrega de firmas para su candidatura diseñado para impresionar, pero la Registraduría reveló que 3.071.747 firmas fueron anuladas por inconsistencias. Es el peor registro de irregularidades en la historia electoral colombiana. El episodio cuestiona la autenticidad del apoyo ciudadano y expone contradicciones en el mensaje de autoridad y control del candidato.

La política moderna vive de la imagen. Del impacto visual, de las multitudes, del marketing que toca las emociones. Abelardo de la Espriella lo supo y lo aplicó. Convirtió la entrega de firmas de su candidatura en un acto de demostración de poder, un montaje cuidadosamente orquestado para que todos vieran fuerza, respaldo ciudadano, autoridad política.

Pero los montajes grandiosos tienen un problema incómodo: dependen de lo que se ve, no de lo que realmente hay. Y cuando llega el momento de verificar, todo puede derrumbarse.

La Registraduría se encargó de eso. Con cifras que no dejan margen a interpretación: 3.071.747 firmas anuladas. No es un fracaso administrativo cualquiera. Es el peor registro de inconsistencias que ha vivido la historia electoral colombiana. Documentos inválidos, registros fantasma, errores que nadie puede justificar como negligencias menores.

Aquí entra la contradicción política que duele: un candidato que se vende como símbolo de autoridad, disciplina y control termina exhibiendo una operación desorganizada, llena de errores elementales. El contraste es brutal. El que promete ordenar al país no pudo ni organizar su propia recolección de firmas.

La candidatura sobrevivió en lo legal, ciertamente. Pero lo que quedó herido fue el relato, esa construcción política que se construyó durante semanas. Porque ahora la pregunta flota en el aire y nadie puede eludirla: ¿cuánto de ese supuesto fervor ciudadano que vimos en las fotos era genuino? ¿Y cuánto fue inflado, exagerado, fabricado para vender la idea de que había un movimiento masivo detrás?

Eso es lo que los números de la Registraduría dejaron al desnudo. No solo números invalidados. Una estrategia política que apostó todo a la apariencia y terminó expuesta.

Fuente original: San Andrés Hoy

Noticias relacionadas