Tres militares mueren en ataque con drones explosivos en Nariño

Un enfrentamiento entre tropas del Ejército Nacional y los Comandos de Frontera en Ipiales terminó en tragedia cuando grupos disidentes atacaron con drones cargados de explosivos. Fallecieron tres soldados profesionales y otros tres resultaron heridos. El incidente revela una escalada tecnológica preocupante en el conflicto armado de la frontera sur, donde ahora se usan artefactos aéreos no tripulados para operaciones de ataque.
La frontera sur de Colombia vuelve a sangrar. En esta ocasión, tres uniformados del Ejército Nacional perdieron la vida en un ataque de drones explosivos en el municipio de Ipiales, Nariño. El enfrentamiento ocurrió en la vereda La Esflorida, donde tropas sostenían combates contra los Comandos de Frontera, la estructura armada vinculada a la Segunda Marquetalia, cuando fueron sorprendidos por una tecnología letal que llega desde el cielo.
Durante la operación, enjambres de drones cargados con material explosivo fueron lanzados contra los militares, generando un saldo devastador. Los soldados profesionales que fallecieron fueron identificados como Andrés Álvarez Sierra, Darwin Gómez Gutiérrez y Brayan Galindo Amado. Además, otros tres militares resultaron heridos con esquirlas y lesiones de consideración. Fueron evacuados de urgencia a centros médicos donde permanecen con pronóstico reservado, mientras sus identidades se mantienen en reserva a la espera de que las autoridades notifiquen a sus familias.
Este ataque marca un punto de quiebre en la forma como operan los grupos disidentes en la región. El uso de drones armados permite ataques precisos sin que quienes los lanzan se expongan al fuego enemigo, lo cual dificulta considerablemente la respuesta de la Fuerza Pública. Es una muestra de cómo la tecnología está transformando los enfrentamientos en territorios donde el conflicto continúa sin tregua.
El Ejército Nacional anunció que mantendrá operaciones ofensivas en el corregimiento de La Victoria para identificar y capturar a los responsables de esta emboscada. Las tropas rastrean la zona fronteriza con Ecuador mientras se investiga el origen y tipo de los artefactos utilizados. La búsqueda es urgente, pero la realidad es cruda: tres hogares nariñenses visten de luto mientras la comunidad sigue atrapada entre el fuego cruzado y el miedo a que más drones caigan sobre sus tierras.
Fuente original: La Guajira Noticias


