Tres miembros de una familia mueren en Segovia por explosión de dron en medio de guerra entre grupos armados

Una tragedia enlutó al municipio de Segovia en el Nordeste antioqueño cuando un dron cargado con explosivos cayó sobre una vivienda durante enfrentamientos entre disidencias de las Farc y el clan del Golfo. Murieron María Cecilia Silva y sus dos hijos. El director de la Policía rechazó el hecho y confirmó que otro familiar resultó herido en la explosión que se produjo madrugada del jueves en la vereda La Jagua.
La violencia que azota al Nordeste de Antioquia volvió a cobrar un precio terrible en vidas civiles. En la madrugada de este jueves, una familia completa fue víctima de los enfrentamientos que mantienen en guerra a grupos armados ilegales en la región. Un dron cargado con explosivos cayó directamente sobre su casa en Segovia, dejando un saldo de tres muertos y un herido.
El general William Oswaldo Rincón Zambrano, director de la Policía Nacional, fue quien confirmó la tragedia. Según su informe, los hechos ocurrieron en la vereda La Jagua, donde María Cecilia Silva perdió la vida junto a sus dos hijos: Yalusan Cano Silva y Alonso de Jesús Silva. El artefacto que los mató era una granada tipo mortero lanzada desde un dron. Un cuarto miembro de la familia resultó herido en la explosión.
Todo sucedió en medio de violentos enfrentamientos que duraron toda la madrugada entre dos estructuras criminales: las disidencias de las Farc y el clan del Golfo, que se disputan el control territorial en la zona. Segovia, ubicado en el Nordeste de Antioquia, es un municipio golpeado por la presencia de estos grupos armados organizados, quienes han adoptado tácticas cada vez más sofisticadas para sus combates.
El uso de drones como armas se ha convertido en una de las estrategias de guerra más complejas en territorios rurales. Los grupos ilegales los utilizan tanto para atacar a la fuerza pública como para enfrentarse entre ellos. Sin embargo, por ser una práctica rudimentaria, el control y la precisión son extremadamente difíciles de lograr, lo que explica por qué los explosivos terminan cayendo sobre civiles desarmados que simplemente estaban en sus casas, ajenos al conflicto que los rodea.
Fuente original: El Tiempo - Colombia