Tres incidentes en El Dorado disparan alertas sobre seguridad aérea en el principal hub de América Latina

El Aeropuerto Internacional El Dorado ha registrado tres situaciones de riesgo en lo que va del año que han puesto en evidencia fallas en los protocolos de seguridad. Los incidentes involucran helicópteros militares que cruzaron pistas sin autorización y una maniobra de emergencia de un avión de Lufthansa. Expertos señalan que la causa principal es una combinación de errores humanos, falta de regulación y la saturación operativa de la terminal más transitada de América Latina.
El Aeropuerto El Dorado vuelve a estar en el ojo del huracán. Tres incidentes registrados entre febrero y abril de este año han encendido las alarmas sobre cómo se están gestionando los controles de seguridad en una de las terminales aéreas más complejas y transitadas de la región. Cada uno de estos hechos pudo haber puesto en riesgo a cientos de pasajeros y tripulantes, y todos comparten un denominador común: una cadena de errores que exponen vulnerabilidades profundas en el sistema.
El primero ocurrió a mediados de febrero cuando un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana cruzó la pista de despegue de un vuelo de Latam, obligando a los pilotos a abortar la maniobra. El segundo, el 13 de marzo, fue aún más grave: un helicóptero Black Hawk del Ejército cruzó dos veces la trayectoria de una pista sin autorización de los controladores. El tercer caso, el 19 de abril, involucró a un avión de carga de Qatar y uno comercial de Lufthansa que tuvieron que separarse durante el aterrizaje porque una pista estaba bloqueada.
Según la Aeronáutica Civil, ninguno de estos incidentes fue aislado. El coronel Álvaro Bello, director de Investigaciones de la Aerocivil, fue claro en su diagnóstico: "No es una causa única, sino que es una cadena de errores que generan una vulnerabilidad al interior de un sistema: la operación de una aeronave, la asertividad de la comunicación, la falta de protocolos". En los incidentes con los helicópteros militares encontraron comunicaciones confusas, errores de altitud, problemas en la transmisión de instrucciones e incluso interferencias que limitaban la visibilidad desde la torre de control.
Los expertos consultados coinciden en que el problema no es solo operacional sino estructural. Alberto Maya, analista de aviación comercial, afirma que "Los dos incidentes con los helicópteros para mí tienen mucho que ver con la falta de regulación o desobediencia a esas regulaciones. No solamente por parte de los pilotos, sino por parte de los controladores aéreos". Por su parte, el capitán Simón Cadavid, presidente de la Asociación Colombiana de Aviadores Civiles, ve el problema desde otra óptica: la falta de inversión en infraestructura combinada con un crecimiento exponencial del tráfico.
El Dorado no está colapsado, pero está bajo presión. El aeropuerto movió el año pasado cerca de 39 millones de pasajeros y sigue creciendo. Cadavid advierte que "la afluencia del tráfico ha incrementado y esto es exponencial, lo que genera que a medida que haya más operaciones, se puede estar más sujeto a que pasen este tipo de pérdidas en la separación, que se requieran hacer procedimientos de sobrepaso". Para él, mientras no haya inversión seria en herramientas para los controladores y en estandarización de protocolos, estos incidentes seguirán repitiéndose.
Lo preocupante es que esto no es una sorpresa. Las autoridades y los gremios de aviación llevan tiempo advirtiendo sobre esta situación. El Dorado necesita un plan urgente de modernización y regulación más estricta, porque cada incidente que se evita por pura suerte es uno que podría terminar en tragedia.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


