Tres hombres asesinados en Cauca: hallan cuerpos con panfletos amenazantes en vía rural

En la madrugada del lunes 18 de mayo de 2026, tres hombres fueron encontrados muertos en la carretera que conecta Santander de Quilichao con La Palomera, en el norte del Cauca. Los cadáveres presentaban múltiples impactos de bala y junto a ellos dejaron un cartel amenazante. Este es el quinto crimen masivo del año en Colombia, según el Indepaz, y ocurre en una zona donde operan grupos disidentes de las Farc que ya habían sido advertidos por alertas de la Defensoría del Pueblo.
El norte del Cauca amaneció de nuevo teñido de sangre. En la mañana del lunes festivo 18 de mayo, en el camino rural que une Santander de Quilichao con la vereda La Palomera hacia Jambaló, fueron hallados los cuerpos sin vida de tres hombres acribillados a bala. Al lado de los cadáveres, los atacantes dejaron un panfleto con mensajes amenazantes relacionados con la llamada "limpieza social", aparentemente firmado por disidentes de las Farc. El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz confirmó lo que muchos ya sospechaban: esta es la masacre número 55 registrada en Colombia durante el año 2026.
Aunque los cuerpos fueron descubiertos en las primeras horas del lunes, las autoridades creen que el crimen ocurrió durante la noche del domingo. Los tres cadáveres quedaron abandonados junto a la carretera, generando pánico entre los campesinos e indígenas que usan frecuentemente este corredor. Hasta ahora no se ha identificado a las víctimas. La situación de seguridad en la zona es tan delicada que miembros del Ejército, la Policía y peritos de la Fiscalía no han podido llegar a tiempo para hacer el levantamiento técnico de los cuerpos. Los propios habitantes de la vereda están considerando trasladar por su cuenta los restos hasta Medicina Legal en el casco urbano del municipio, ante el miedo y las restricciones de movilidad impuestas por los grupos ilegales.
El norte del Cauca es un polvorín. Según informes de inteligencia militar, en esta región operan el Frente Jaime Martínez y el Frente Dagoberto Ramos, ambos del Bloque Occidental Jacobo Arenas de las disidencias de las Farc. Estas estructuras se pelean constantemente por el control de rutas de droga y territorio, enfrentándose también con bandas delincuenciales locales. Lo más grave es que esto no es una sorpresa: la Defensoría del Pueblo ya había lanzado alertas sobre Santander de Quilichao, exigiendo acciones inmediatas frente a la imposición de normas ilegales por parte de grupos armados. La comunidad también estaba incluida en otra alerta anterior que advertía sobre riesgos extremos por confrontaciones armadas, control de la población y expansión de economías ilícitas en la región.
La violencia de este puente festivo no es solo un asunto del Cauca. Mientras en el norte caucano ocurría este crimen, en Antioquia se registraba otra masacre en la vereda Altos del Mercado, en el municipio de Marinilla, evidenciando que la ola de sangre sigue golpeando diferentes rincones del país.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

