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Tregua frágil en Medio Oriente: 40 días dejan miles de muertos y crisis energética sin resolver

Fuente: France 24 - Medio Oriente
Tregua frágil en Medio Oriente: 40 días dejan miles de muertos y crisis energética sin resolver
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Estados Unidos e Irán anunciaron un cese al fuego de dos semanas tras 40 días de conflicto regional, pero tanto los términos como su viabilidad generan escepticismo. Israel continúa bombardeando Líbano, contradiciendo los términos de la tregua, mientras Irán reporta violaciones al acuerdo. El saldo de la guerra incluye entre 1.900 y 3.636 muertos en Irán, miles en otros países de la región, destrucción masiva de infraestructuras civiles y una crisis energética global que podría prolongarse durante años, especialmente por el bloqueo del estratégico Estrecho de Ormuz.

La región del Medio Oriente respira, pero apenas. Después de cuarenta días de enfrentamientos que pusieron al mundo al borde de una escalada mayor, Estados Unidos e Irán anunciaron una tregua de dos semanas mediada por Pakistán. Sin embargo, la calma es más ilusión que realidad. Ambos bandos se apresuraron a declararse victoriosos, pero las fisuras del acuerdo aparecen casi inmediatamente. Los términos varían según quién los cuente: la administración estadounidense dice una cosa, el régimen de los ayatolás dice otra, y las diferencias persistentes entre las partes hacen que cualquier negociación hacia un alto el fuego permanente se presente como un camino lleno de obstáculos.

La fragilidad de esta tregua se hizo evidente casi al instante. Mientras Estados Unidos e Irán anunciaban el cese, Israel aseguraba que Líbano quedaba fuera del acuerdo, contradictorio directo con lo que había dicho Pakistán como mediador. Lo que era una "condición esencial" para Teherán se convirtió en un segundo plano para Tel Aviv. El pasado 8 de abril, Israel lanzó su mayor oleada de bombardeos contra Líbano desde que Hezbolá se unió al conflicto hace dos meses: 160 bombas en apenas diez minutos sobre Beirut, el valle de la Bekaa y el sur del país, que dejaron más de 180 muertos según el ministerio de Salud libanés. Además, tanto Israel como los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Arabia Saudita reportaron haber interceptado misiles y drones iraníes. Irán, por su parte, denunció "violaciones al acuerdo" tras explosiones en sitios petroleros clave del Golfo Pérsico.

El balance de estos cuarenta días de furia es devastador. Según la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, al menos 1.900 personas murieron en Irán y 20.000 resultaron heridas. Pero una organización de derechos humanos con sede en Estados Unidos eleva la cifra de muertos iraníes a 3.636, de los cuales 1.701 eran civiles, incluyendo al menos 254 niños. Entre las víctimas están figuras clave del régimen: el líder supremo Alí Jamenei fue asesinado el primer día del conflicto, junto con decenas de altos funcionarios militares y políticos. Sin embargo, y pese a que Trump alega haber logrado el "cambio de régimen" que prometió, la República Islámica se mantiene en pie, aunque ahora bajo control más estricto de la Guardia Revolucionaria y sectores más radicales.

Los daños a infraestructuras civiles iraníes son masivos: más de 80.000 edificios residenciales dañados, 750 escuelas y universidades destruidas, 300 centros de salud afectados y 131 sitios de patrimonio cultural alcanzados. Fuera de Irán, la devastación también es profunda. En Líbano, más de 1.500 personas han muerto en los últimos meses y más de un millón han sido desplazadas. Irak reporta al menos 117 muertos, Israel sufrió 23 fallecidos por ataques iraníes y Hezbolá, mientras que países del Golfo como Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Arabia Saudita suman decenas de víctimas entre civiles y militares. Estados Unidos perdió 13 de sus efectivos y más de 300 resultaron heridos.

Lo que podría ser la consecuencia más grave del conflicto para el mundo entero es la crisis energética. Irán, incapaz de competir militarmente con Estados Unidos e Israel, encontró su mayor ventaja en el control del Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 por ciento del petróleo y gas natural del mundo. Los ataques a refinerías, pozos y plantas de gas en toda la región han paralizado gran parte de la producción. Qatar reportó que los daños a su principal centro de gas natural licuado redujeron su capacidad en 17 por ciento, y las reparaciones podrían tomar entre tres y cinco años. Aproximadamente 2.000 buques con 20.000 personas a bordo permanecen atrapados en el golfo. Aunque Irán prometió reabrir el estrecho como parte del acuerdo, esto aún no ha ocurrido completamente. Hay indicios de que Teherán podría institucionalizar un sistema de cobro de tasas por el paso de buques, lo cual redefinirá décadas de entendimiento internacional sobre el libre tránsito en aguas internacionales y podría generar nuevos conflictos con los países árabes del Golfo.

La Comisión Europea advirtió esta semana que la crisis energética "no será pasajera". Con decenas de miles de muertos, infraestructuras civiles destruidas, regímenes debilitados pero aún activos, y una economía global resintiendo los efectos, la tregua de dos semanas en Medio Oriente parece apenas un paréntesis en un conflicto cuyas consecuencias duraderas apenas comienzan a desentrañarse.

Fuente original: France 24 - Medio Oriente

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