Tensión política y petróleo alto: el dólar entra a abril entre presiones encontradas

El dólar cerró marzo en 3.675 pesos con presión alcista tras la salida del ministro de Hacienda de una reunión del Banco de la República. Aunque el petróleo subió casi 5% a 118 dólares por barril (lo que normalmente fortalecería el peso), la incertidumbre política local predominó. Los analistas esperan que la moneda se mueva entre 3.620 y 3.725 pesos en el corto plazo, con alta sensibilidad a noticias políticas e internacionales.
El dólar llega a abril tambaleándose entre dos fuerzas opuestas. Por un lado, está la incertidumbre política que se respira en el país; por el otro, un petróleo que se comporta bien en los mercados internacionales. Lo que pasó el último día de marzo resume perfectamente este pulso: el dólar cerró en 3.675 pesos con un movimiento alcista pronunciado, principalmente porque el ministro de Hacienda, Germán Ávila, se retiró de una reunión de política monetaria del Banco de la República. Es como si el mercado dijera: cuando los políticos no se ponen de acuerdo, el dólar sube.
Ese episodio deja clara una verdad incómoda para los inversores. El dólar ya no responde únicamente a los números de siempre (exportaciones, importaciones, tasas de interés). Ahora reacciona como un termómetro de la confianza política. Si hay ruido institucional, los inversionistas se asustan y buscan dólares como refugio. En otras circunstancias, el petróleo habría sido el protagonista. El crudo Brent subió 4,9% el día anterior y alcanzó los 118 dólares por barril, impulsado por tensiones geopolíticas en el Medio Oriente. Para Colombia esto debería ser música para los oídos: cuando el petróleo sube, entra más dinero en divisas al país y el peso se fortalece. Pero esta vez, ni siquiera eso fue suficiente para contener la suba del dólar.
El Banco de la República también movió ficha al subir la tasa de interés en 100 puntos básicos, llevándola a 11,25%. Para el ciudadano corriente, esto significa que los créditos se vuelven más caros y el ahorro empieza a rendir un poco más. Era un movimiento esperado para combatir la inflación, pero el mercado lo recibió con volatilidad adicional.
Mirando adelante, los analistas señalan que el dólar operará en un rango entre 3.620 y 3.725 pesos en el corto plazo. Esto es bastante estrecho si se piensa que hablamos de márgenes de movimiento. El mensaje es que la moneda se moverá de un lado al otro según lleguen noticias, ya sean políticas o de la economía mundial. La volatilidad que estamos viendo no es una rabieta pasajera del mercado; es la nueva normalidad mientras persista la incertidumbre interna y los riesgos geopolíticos globales sigan presentes.
Fuente original: Portafolio - Economía