Tensión Irán-Israel tira el oro a la baja mientras Trump juega al póker con los mercados
El precio del oro cayó levemente este martes en medio de la incertidumbre sobre un ultimátum de Donald Trump a Irán para que reabre el estrecho de Ormuz. Mientras tanto, el petróleo se dispara por encima de los 110 dólares por el conflicto, lo que genera temores de inflación. Los analistas advierten que aunque la inflación debería favorecer al oro, la posibilidad de tasas de interés más altas lo hace menos atractivo para los inversionistas.
El oro se movió al compás de la geopolítica el martes. Mientras Irán e Israel intercambiaban ataques en el horizonte, el precio del metal precioso bajó 0,2% hasta los 4.638 dólares por onza. La razón es sencilla: los inversionistas están congelados esperando a ver qué pasa con el plazo que el presidente estadounidense Donald Trump le puso a Irán para que reabra el estrecho de Ormuz, una de las rutas más críticas para el transporte de petróleo mundial. Como explica Ilia Spivak, director de macroeconomía global de Tastylive, una plataforma de negociación de derivados financieros: "Todo el mundo está a la espera de cuál sea el resultado de esta diatriba que el presidente lleva manteniendo desde hace varios días".
Mientras el oro retrocede cautelosamente, el petróleo está disparado. Los precios se mantienen por encima de los 110 dólares el barril, impulsados por la amenaza real de que esta tensión disrumpa el suministro global. Para el bolsillo del colombiano promedio, esto se traduce directamente en lo que paga en la gasolinera y, indirectamente, en el costo de todo lo que se transporta por carretera. El riesgo es que esta presión petrolera se convierta en inflación generalizada, es decir, que los precios de los productos suban de forma sostenida.
Aquí entra la paradoja incómoda para los que apostaban al oro como protección contra la inflación. Normalmente, cuando los precios suben sin control, el oro brilla porque la gente lo busca como refugio seguro. Pero esta vez hay un problema: la Reserva Federal estadounidense está considerando mantener las tasas de interés más altas por más tiempo, especialmente para frenar esa inflación. Y cuando las tasas suben, el oro pierde atractivo porque es un activo que no genera intereses. Dicho de otra forma: si tienes dinero en oro no ganas nada por mantenerlo, pero si lo metes en un depósito bancario a tasa alta, sí. Entonces muchos inversionistas lo venden.
Los analistas de la Fed de Cleveland y Chicago han dejado claro que ven la inflación como el enemigo número uno en este momento, por encima del desempleo. Esto refuerza la señal de que no habrá recortes de tasas este año. De hecho, según las proyecciones del mercado, la probabilidad de que la Fed baje las tasas en 2025 es prácticamente nula.
A pesar de estos vientos encontrados, Spivak mantiene optimismo sobre el metal. "El año pasado, el oro siguió su propio camino y se convirtió en su propia narrativa especulativa. Es probable que veamos que eso resurja este año una vez que se disipe cualquier tipo de riesgo... en última instancia, este año, podríamos acabar cerca de US$5.500 y US$6.000". En otras palabras: si esta crisis geopolítica se calma, el oro podría recuperarse significativamente desde los precios actuales.
Mientras tanto, otros metales preciosos también muestran debilidad. La plata bajó 0,8%, el platino 1% y el paladio 0,6% en el mercado al contado. Esta semana serán claves las minutas de la reunión de la Fed y los nuevos datos de inflación estadounidense, que definirán el siguiente movimiento de estos mercados.
Fuente original: La República - Finanzas