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Tensión extrema: EE.UU. pierde dos cazas en Irán y busca piloto desaparecido mientras Trump amenaza más ataques

Fuente: France 24 - Medio Oriente
Tensión extrema: EE.UU. pierde dos cazas en Irán y busca piloto desaparecido mientras Trump amenaza más ataques
Imagen: France 24 - Medio Oriente Ver articulo original

Estados Unidos confirmó que dos de sus aviones de combate fueron derribados sobre territorio e aguas de Irán el viernes 3 de abril, marcando un punto de inflexión en el conflicto que comenzó hace poco más de un mes. Mientras uno de los tres pilotos sigue desaparecido en manos de las fuerzas iraníes, que prometieron recompensas por su captura, la situación contrasta con las afirmaciones recientes del presidente Trump sobre el control total del espacio aéreo. El incidente escaló aún más la tensión en una región donde Irán ha dejado claro que no negocia un alto el fuego y continúa sus ataques contra aliados estadounidenses en el Golfo.

La tarde del viernes 3 de abril marcó un punto de quiebre en el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Dos aviones estadounidenses fueron derribados, convirtiéndose en la primera vez que Washington pierde una aeronave desde que comenzó la guerra hace más de un mes. El primer avión, un caza F-15E Strike Eagle de dos plazas, cayó sobre territorio iraní a causa del fuego de defensa aérea de Teherán. El segundo, un caza A-10 Warthog, fue alcanzado sobre aguas del Golfo cerca del estrecho de Ormuz y se estrelló en Kuwait. De los tres pilotos involucrados, dos fueron rescatados con éxito. El tercero sigue desaparecido.

Este acontecimiento resulta particularmente incómodo para la Casa Blanca porque llega apenas dos días después de que el presidente Trump asegurara que Estados Unidos había "derrotado y diezmado por completo a Irán". El derribo de dos aeronaves contrasta directamente con las afirmaciones tanto del mandatario como de su secretario de Defensa sobre el dominio absoluto del espacio aéreo. La Guardia Revolucionaria iraní anunció que rastreaba la zona donde cayó el F-15E en el suroeste del país y prometió una condecoración para quien capturara o eliminara al piloto desaparecido, lo que elevó inmediatamente la tensión diplomática.

En Irán, la noticia fue celebrada como una victoria. El presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, publicó en redes sociales una crítica mordaz dirigida a Estados Unidos, afirmando que "tras derrotar a Irán 37 veces seguidas, esta brillante guerra sin estrategia que ellos mismos iniciaron ha pasado de ser un simple 'cambio de régimen' a un '¡Oye! ¿Alguien puede encontrar a nuestros pilotos? ¿Por favor?'". El mensaje reflejaba el tono de la propaganda estatal iraní aprovechando cualquier éxito militar.

Mientras tanto, la situación se complica porque Irán ha rechazado oficialmente cualquier negociación. Según reportes, Teherán comunicó a los mediadores internacionales que no asistirá a conversaciones en Islamabad y que los esfuerzos por lograr un alto el fuego han llegado a un punto muerto. Esto deja a Washington en una posición delicada, con un soldado posiblemente vivo en territorio enemigo, una guerra con escaso apoyo público y sin horizonte de paz.

Los ataques continúan escalando en toda la región. El viernes, mientras Trump amenazaba con bombardear puentes y centrales eléctricas iraníes, Irán respondió atacando una planta de energía en Kuwait, demostrando la vulnerabilidad de los estados del Golfo que dependen críticamente de estas instalaciones para obtener agua potable. También se reportaron ataques con drones contra la refinería de Kuwait en Mina al-Ahmadi, intentos de ataque en Arabia Saudita y Abu Dabi, e impactos de misiles cercanos al puerto israelí de Haifa. Trump publicó en redes sociales imágenes del puente B1 entre Teherán y Karaj destruido por bombardeos estadounidenses, anunciando nuevos ataques contra infraestructura crítica iraní.

Hasta el momento, el conflicto ha dejado un saldo de 13 militares estadounidenses muertos y más de 300 heridos, según el Comando Central de EE.UU. Miles de civiles iraníes han perecido desde que comenzó la campaña el 28 de febrero con el asesinato del ayatolá Ali Jamenei. La escalada también ha impactado a países aliados como el Líbano, donde la embajada estadounidense advirtió sobre posibles ataques iraníes contra universidades e instó a ciudadanos estadounidenses a abandonar el país mientras sea posible. Cada nueva jornada de combate parece profundizar una crisis que amenaza con desestabilizar económicamente toda la región del Golfo.

Fuente original: France 24 - Medio Oriente

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