Tensión en Oriente Medio dispara petróleo y asusta al oro: qué significa para tu billetera
La escalada de conflicto entre Estados Unidos e Irán en el Estrecho de Ormuz está haciendo que el petróleo suba, lo que aviva temores de inflación más alta y persistente. Cuando suben los precios de la energía, todo se encarece: gasolina, transporte, servicios. Esto presiona a los bancos centrales a mantener tasas de interés altas, lo que hace menos atractivos los metales preciosos como el oro. El resultado: volatilidad e incertidumbre en los mercados.
Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio están removiendo los mercados financieros globales de una manera que afecta directamente el bolsillo de la gente corriente. El oro, que tradicionalmente sirve como refugio seguro en tiempos turbulentos, paradójicamente está cayendo por razones que vale la pena entender.
Lo que está sucediendo es relativamente simple: la escalada de conflicto entre Estados Unidos e Irán en el Estrecho de Ormuz, una ruta marítima crítica por donde pasa gran parte del petróleo mundial, está empujando el precio del crudo hacia arriba. El barril de Brent superó los 106 dólares estadounidenses. Cuando el petróleo se encarece, todo lo demás sube con él: la gasolina en las estaciones, el transporte de productos, los servicios que consumes. Es una reacción en cadena que toca el precio de casi todo.
Aquí viene lo que parece una paradoja: normalmente cuando hay crisis, la gente compra oro porque lo ve como dinero seguro. Pero esta vez está ocurriendo algo diferente. Los precios más altos de energía están reavivando el fantasma de la inflación persistente (es decir, dinero que pierde valor porque los precios suben constantemente). Ante esa amenaza, la Reserva Federal y otros bancos centrales mundiales probablemente mantendrán las tasas de interés elevadas durante más tiempo o incluso las suban más. Y aquí está el punto clave: cuando las tasas de interés suben, inversiones que sí generan rendimiento (como bonos o depósitos bancarios) se vuelven más atractivas que el oro, que no produce ningún ingreso. Por eso el oro cae.
Durante la sesión de negociación estadounidense, el oro llegó a perder hasta 1,6% de su valor antes de recuperar parte de esas pérdidas. La onza de oro al contado cayó 1% hasta los 4.694 dólares estadounidenses. Otros metales preciosos también sufrieron: la plata bajó 2,9% hasta 75,45 dólares la onza, mientras que platino y paladio también registraron descensos.
Los expertos advierten que esta volatilidad va a continuar. Rhona O'Connell, jefa de análisis de mercado para Europa, Medio Oriente y Asia en StoneX Group, señaló que el mercado de metales preciosos "seguirá siendo cauteloso y volátil". Explicó que "las casas de bolsa profesionales siguen mostrándose reacias a comprometer grandes posiciones ante unas condiciones geopolíticas tan inestables". En otras palabras: nadie quiere apostar fuerte en un ambiente tan incierto.
El punto de fondo es que lo que sucede en el Estrecho de Ormuz no es solo un problema geopolítico lejano. Es un factor que está alterando precios en tu diario vivir. Mientras siga la tensión sin conversaciones de paz visibles en el horizonte, seguirás viendo estos movimientos volátiles en mercados que tienen un impacto real en la economía colombiana y en lo que pagas cada día.
Fuente original: La República - Finanzas