Tensión en Oriente Medio amenaza con encarecer la gasolina en Colombia nuevamente

El Gobierno reconoce que la guerra entre Irán y Estados Unidos y los conflictos en el Canal de Ormuz podrían presionar al alza el precio del petróleo mundial, revirtiendo los recortes recientes en gasolina que había anunciado. El ministro de Minas y Energía advierte que la situación es impredecible y que en las próximas semanas deberán revisar la estrategia de precios junto con Hacienda. Por ahora evalúan distintos escenarios pero aún no hay cifras definitivas de cuánto podría aumentar el galón.
Cuando el Gobierno Petro anunció hace poco que la gasolina bajaría de precio, la noticia llegó con alivio a los bolsillos de millones de colombianos. Pero ese respiro podría ser corto. Los conflictos que se intensifican en Oriente Medio, particularmente la guerra entre Irán y Estados Unidos, tienen en vilo a los mercados energéticos mundiales, y Colombia no escapa a esa turbulencia. El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, confirmó que el Ejecutivo está analizando cómo estos enfrentamientos internacionales podrían traducirse en aumentos de gasolina para los colombianos.
Lo que está en juego es el tráfico de petróleo a través del Canal de Ormuz, una de las arterias más críticas del comercio energético mundial. Cuando la tensión crece en esa región, los inversionistas y productores se asustan, los precios del crudo suben, y países como Colombia que importan petróleo refinado terminan pagando más. Palma explicó en Caracol Radio que cuando decidieron bajar los precios hace poco, "obviamente no preveíamos que esto iba a ocurrir" (refiriéndose a la escalada de conflictos). El Gobierno había planeado continuar anunciando reducciones gradualmente hasta mitad de año, pero ahora esa hoja de ruta se tambalea.
El escenario que enfrenta la administración es complicado. Por un lado, están las presiones del mercado internacional que escapan del control nacional. Por el otro, la responsabilidad fiscal de no hundir las finanzas públicas con subsidios insostenibles a los combustibles. Palma insistió en que "lo que no podemos hacer es sacrificar las finanzas haciendo un mal manejo de la estabilización". Traducido a español claro: el Gobierno no puede seguir bajando precios si eso significa gastar dinero que no tiene en las arcas públicas.
Por ahora, no hay números definitivos sobre cuánto podría subir el galón. El ministro reconoció que aún están evaluando varios factores: cómo se comportará el precio del petróleo en los próximos días, cómo se trasladarán esos cambios a través de los mecanismos de estabilización de precios que tiene Colombia, y qué tanto pueden absorber las finanzas del Estado. En las próximas semanas, Minas y Energía se reunirá con el Ministerio de Hacienda para decidir el siguiente paso. Mientras tanto, los colombianos esperan y el Gobierno observa cómo evolucionan los conflictos en Medio Oriente.
Fuente original: Portafolio - Economía