Tensión en el centro de Bogotá: grupo irrumpe en misa de Viernes Santo en iglesia de San Francisco

Un grupo que se identificaba como "satánico" interrumpió una celebración religiosa en la Iglesia de San Francisco en el centro bogotano durante Viernes Santo. Los manifestantes gritaban palabras ofensivas y portaban símbolos religiosos mientras los feligreses intentaban proteger el desarrollo de la ceremonia. La Policía tuvo que intervenir para controlar la situación y permitir que continuara el acto religioso.
Lo que pudo ser una celebración solemne de Viernes Santo se convirtió en enfrentamiento cuando un grupo de personas que se identifican como "satánicas" irrumpió durante la misa en la Iglesia de San Francisco, ubicada en pleno centro de Bogotá. Las imágenes difundidas por redes sociales muestran a los manifestantes gritando palabrotas mientras portaban cadenas con símbolos religiosos, prendas de látex y maquillaje oscuro, en marcado contraste con el ambiente de recogimiento que caracteriza esa fecha para los católicos.
La situación se tornó caótica cuando los feligreses intentaron cerrar las puertas del templo para continuar sin interrupciones con el Viacrucis, mientras el grupo trataba de realizar cánticos. Lo que comenzó como una protesta ruidosa escaló rápidamente hasta obligar a la Policía Nacional a llegar al lugar para contener a los manifestantes y garantizar que la actividad religiosa pudiera completarse. Posteriormente, el grupo también realizó una marcha por la carrera Séptima utilizando imágenes de figuras religiosas.
El hecho ha reavivado la tensión entre dos derechos fundamentales que Colombia protege como Estado laico. El Artículo 19 de la Constitución Política garantiza que toda persona tiene derecho a profesar libremente su religión y difundirla, bien sea de manera individual o colectiva, asegurando que todas las confesiones religiosas son igualmente libres ante la ley. Al mismo tiempo, el Artículo 18 protege a los creyentes al establecer que ninguna persona será molestada por sus convicciones o creencias.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido un comunicado oficial sobre lo sucedido. Mientras tanto, el episodio se mantiene como tema candente en redes sociales, donde se debate entre quienes defienden el derecho a la libertad de expresión y manifestación, y quienes consideran que se vulneró el derecho a ejercer la práctica religiosa sin obstáculos.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



