Taxista se mete al andén en Suba y tiene $8 millones en multas sin pagar desde 2015

Un taxi fue captado en video el lunes pasado subiendo a la acera en Suba para evadir un trancón, una maniobra que puso en riesgo a los peatones. La investigación en redes sociales reveló que el vehículo acumula 14 infracciones y debe más de 8 millones de pesos en multas, algunas con deudas que datan desde hace más de una década. A pesar de esta millonaria mora, el taxi continúa operando, lo que ha generado cuestionamientos sobre la efectividad de las sanciones de tránsito en Bogotá.
Lo que empezó como un video de apenas 11 segundos se convirtió en un caso que vuelve a evidenciar los vacíos en el control de tránsito en Bogotá. El pasado lunes 23 de febrero, un taxi fue grabado en la localidad de Suba mientras realizaba una maniobra temeraria: subir a la acera peatonal para evadir el trancón. En las imágenes se ve claramente cómo el conductor circulaba a una velocidad considerable sobre la zona de peatones, obligando a varias personas a apartarse rápidamente para no ser arrolladas.
El video, publicado por Munir Cárdenas Kadamani en su cuenta de X, no pasó desapercibido para la comunidad digital. Los usuarios decidieron investigar más allá de esos 11 segundos de imprudencia y consultaron el historial del vehículo en el Sistema Integrado de Información sobre Multas y Sanciones por Infracciones de Tránsito, el SIMIT. Lo que encontraron fue preocupante: el taxi tiene un saldo pendiente de 8 millones 206 mil pesos en comparendos y multas.
El historial del vehículo registra un total de 14 infracciones acumuladas. De estas, 7 corresponden específicamente a conducir a una velocidad superior a la máxima permitida. Pero lo más alarmante es que 13 de esas 14 infracciones se encuentran en estado de pendiente de pago, y hay una más que figura como pendiente de curso. Estos registros no son recientes: las deudas datan desde octubre de 2015, es decir, hace más de una década.
Cárdenas mismo planteó las preguntas que muchos bogotanos se hacen: "¿Por qué sigue manejando? ¿Dónde están las autoridades? ¿Esperan un muerto?". Y la verdad es que son interrogantes válidas. Un vehículo con una deuda de millones de pesos y un historial de infracciones tan extenso no debería estar autorizado para prestar servicio de transporte público, poniendo a diario en riesgo a conductores y peatones.
Este caso ha reabierto un debate que lleva años presente en las redes sociales bogotanas: la efectividad real de las sanciones de tránsito en la ciudad. Mientras las autoridades no muestren acciones contundentes contra conductores como este, seguiremos viendo a conductores que actúan como si las multas fueran una sugerencia opcional más que una consecuencia real por incumplir las normas.
Fuente original: El Tiempo - Bogotá


