ÚltimasNoticias Colombia

Colombia

Tambor se jubila: el perro terapeuta que tocó corazones en Medellín durante siete años

Fuente: KienyKe - Portada

Tambor, un perro terapeuta del programa WOOF en la Clínica Medellín, se retira después de siete años ayudando a reducir la ansiedad de pacientes y acompañándolos emocionalmente. Su labor fue reconocida en un acto emotivo donde personal médico, pacientes y colaboradores recordaron cómo transformó la experiencia hospitalaria. El programa WOOF, que inició con tres perros pioneros incluyendo a Tambor, se ha posicionado como referente en intervenciones asistidas con animales dentro de la institución.

En los pasillos de la Clínica Medellín, donde cada día se respira incertidumbre y se toman decisiones que cambian vidas, hubo un compañero de ruta que no tenía que hablar para dejar marca. Tambor, un perro terapeuta del programa WOOF, acaba de cerrar una etapa después de siete años recorriendo esos mismos pasillos, llevando calma y esperanza a quienes más lo necesitaban. Su retiro fue celebrado con la emotividad que merece: personal médico, pacientes y colaboradores se reunieron para despedirlo, conscientes de que algo importante se quedaba en la memoria del hospital.

Lo que hizo especial a Tambor no fue complicado de entender. No vino a diagnosticar ni a prescribir medicinas. Su aporte fue más profundo: reducía la ansiedad con su sola presencia, regalaba momentos de tranquilidad en contextos donde el estrés es casi inevitable, y daba respiros emocionales cuando más se necesitaban. Cada encuentro con los pacientes se convertía en oportunidad para arrancar sonrisas y crear espacios de paz en medio de la preocupación.

El programa WOOF nació con tres perros pioneros: Lulú, Choco y Tambor fueron los primeros en demostrar que los animales pueden ser herramientas terapéuticas genuinas dentro de un hospital. Lo que empezó como una apuesta se convirtió en un modelo consolidado, un referente en intervenciones asistidas con animales que ha permitido fortalecer vínculos y mejorar el estado emocional de los pacientes. Aunque otros perros han pasado por el programa y ya no están, todos dejaron un legado, pero Tambor quedó en primer plano por la conexión sincera que tejió con quienes lo conocieron.

Su jubilación marca el cierre de un ciclo dedicado al servicio constante. Ahora inicia una nueva etapa fuera de la rutina hospitalaria, lejos de los pasillos que recorrió una y mil veces. Pero aquí está lo importante: lo que hizo no se desvanece. Desde la Clínica Medellín lo expresaron bien: "Hoy no es un adiós, es un gracias infinito". El caso de Tambor es prueba de que en el sistema de salud, lo humano sigue siendo lo más curativo, y a veces viene en forma de un amigo peludo que entiende el dolor sin necesidad de palabras.

Fuente original: KienyKe - Portada

Noticias relacionadas

Joven wayuu asesinado en ataque armado en la Alta Guajira

Un joven de 26 años identificado como José Mario Epiayu fue asesinado este martes 14 de abril en la vereda Kamuishisain, municipio de Uribia, en un ataque atribuido a un grupo armado organizado. El...

Diario del Norte